CORTÉS, HONDURAS. La mañana de este jueves trascendió la información acerca de un secuestro de un autobús de la empresa IMPALA ayer miércoles a eso de las 8 de la noche en Circunvalación, San Pedro Sula.

Información preliminar indica que el conductor José Daniel Andino Ramos, de unos 40 años de edad, acababa de dejar en su casa al ayudante en un punto de la Aldea El Carmen, cuando de repente, supuestos pandilleros lo interceptaron, lo maniataron, lo dejaron tirado en la calle y se llevaron la unidad de transporte público.

Seguidamente y preocupado ante la situación, el motorista logró llegar a eso de las 12 de la noche a una posta en Río Blanco, lugar donde se hizo una denuncia, pero la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) espera una denuncia formal por parte del dueño de la unidad.

De momento no se han dado a conocer mayores detalles de lo ocurrido, pero es importante mencionar que dicha empresa ha sido víctima contante de atentados criminales y se presume es por la extorsión.

ANTECEDENTE

“Papito no me matés, yo no tengo nada que ver en esto. No me matés por favor, tengo a mis hijos”, suplicó desesperado el chofer del bus de la Impala a sus asesinos para que le respetaran la vida el pasado mes de marzo.

Según dijo el ayudante de la unidad, quien sobrevivió al ataque y relató lo sucedido, la tarde de un lunes el conductor pidió cinco veces que no le dispararan, clamor que no evitó que los malhechores descargaran en repetidas ocasiones sus armas.

“Cuando íbamos por la avenida Júnior una camioneta se nos atravesó y se bajaron tres hombres con pasamontañas, al subirse nos dijeron: ‘miren hijos de p… Yo no quiero matarlos pero sus jefes juegan con la vida de ustedes por no pagar’, después de eso comenzaron a disparar”, expresó con lágrimas en sus ojos el ayudante.

En el ataque, además del conductor identificado como Walter Alcerro (de 42 años), también perdió la vida una pasajera de nombre Elena Maribel López (de 28 años), quien trabajaba en una cafetería en un parque industrial de Choloma y residía en San Pedro Sula.

CRISIS EN EL TRANSPORTE PÚBLICO

Sus parientes, llegaron luego a la morgue a reclamar el cadáver, manifestaron que Elena era una mujer entregada a su trabajo y familia. La mujer dejó tres hijas de ocho, tres y un año, a quienes se dedicaba por completo para criarlas y verlas formadas en el futuro.

Posteriormente, más de 300 motoristas y ayudantes de las rutas Caribe e Impala paralizaron sus labores en protesta por las muertes de sus compañeros.

La protesta, que se extendió por cerca de cuatro horas en el peaje hacia Puerto Cortés, causó tráfico vehicular en la zona y los usuarios tuvieran que tomar otros buses para llegar a sus destinos.

Entre las medidas que exigiron los conductores para retornar a sus actividades es que todas las unidades tuviesen asignados elementos de seguridad. Autoridades de la Policía Nacional llegaron para mediar y evitar que hubiesen altercados durante la protesta.

Noticia en desarrollo