Redacción. La comunidad de Terrero Blanco, en el municipio de Victoria, Yoro, se encuentra de luto tras la trágica muerte de Marlin Noé Martínez Canaca, un niño de tan solo 8 años.
El menor, estudiante de segundo grado y conocido por su alegría, perdió la vida mientras ayudaba a su padre en la recolección de ocote para la venta.
El lamentable suceso ocurrió alrededor de las 7:00 a.m., cuando Marlin Noé acompañaba a su progenitor, Marlen Renán Martínez, a cortar un árbol. Según el desgarrador testimonio de familiares, la zona experimentaba fuertes vientos en ese momento. Al caer el tronco, una rama se desprendió e impactó fatalmente la cabeza del pequeño, causándole la muerte de forma instantánea.
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Luto
Mario Martínez, tío del menor, fue uno de los primeros en llegar al sitio de la tragedia, describiendo la escena con profunda conmoción a través de una transmisión en redes sociales. «Fuimos a traer al niño y cuando ya llegamos, el niño ya estaba muerto. Una rama le cayó en la cabeza», relató a Juvenal Pineda.

La trágica pérdida evidencia la dura realidad de muchas familias hondureñas en zonas rurales, donde los niños frecuentemente participan en labores de campo como la recolección de leña y ocote para el sustento diario. Marlin Noé era conocido por acompañar a su padre en este trabajo, que, irónicamente, se convirtió en el escenario de su fallecimiento.
La repentina partida de Marlin Noé ha dejado a sus padres «completamente destrozados», según vecinos que se han volcado a acompañar a la familia en medio del duelo. Por ahora, se desconocen los detalles sobre las honras fúnebres del pequeño.



