SPS: sin saber si fue parricidio o masacre, sepultan a abogado y su familia

Las tres muertes aun no estás esclarecidas. La ATIC tomó las riendas del caso. ¿Parricidio o masacre?

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Abogado
Foto en vida de Hernán Ricardo Contreras, Ricardo Contreras y Ana Delfina Sarmiento.

CORTÉS, HONDURAS. El abogado y asesor legal de la Secretaría de Seguridad, Hernán Ricardo Contreras, su padre, Ricardo Contreras, y su madre, Ana Delfina Sarmiento, ya fueron sepultados, así lo informó el vocero de la Policía, Marlon Miranda.

«Ya se procedió al sepelio del abogado Hernán Contreras, quien era procurado de la Unidad de Servicios Legales de la Policía en la costa norte», dijo Miranda a un medio de comunicación radial instantes después de los actos fúnebres.

Cabe destacar que, según el vocero, todo se desarrolló bajo las medidas de bioseguridad establecidas por la Secretaría de Salud con el objetivo de evitar aglomeraciones y contagio de Covid-19.

«Se hizo bajo todo los protocolos sanitarios. Pasaron nada más seis personas. A su vez, se leyó el acuerdo de duelo de la Secretaría de Seguridad», aseguró Marlon Miranda.

¿Parricidio o masacre?

La muerte de estas tres personas se produjo el pasado martes en la colonia La Ceibita, sector Chamelecón, San Pedro Sula. La primera hipótesis en torno al caso señaló que se trataba de un parricidio padre-hijo y marido-mujer, cuyo desenlace fue el suicidio del supuesto homicida.

Según las indagaciones, Roberto Contreras (padre) y el abogado Hernán Contreras (hijo) tuvieron una acalorada discusión, y fue en ese momento que progenitor tomó su arma de fuego y disparó contra su vástago. Luego se dirigió hacia la sala de la casa y ultimó a su esposa. Por último, regresó al dormitorio en donde discutió con su hijo y se suicidó.

No obstante, lo hallado en la escena del crimen deja más dudas que certezas, dijo la Policía. La nueva hipótesis que los entes de investigación es que alguien más estaría detrás de las tres muertes.

Y es que, la pistola con la que supuestamente Contreras cometió los crímenes para después suicidarse yacía justamente en una de sus manos. Al hacer las pruebas de balística y absorción, se constató que el arma tenía varios cartuchos sin percutir y, al parecer, solo fue detonada una vez.

Nota anterior: Chamelecón: ¿Parricidio? Prueba balística apunta a que fue una masacre


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