Desalmados sobrinos atacan a machetazos a su tío en el municipio de Curarén

200
sobrinos
Sobrinos en estado de ebriedad atacan a machetazos a su tío sin ninguna razón

TEGUCIGALPA, HONDURAS. Un hombre fue atacado a machetazos por sus propios sobrinos en Curarén, municipio del departamento de Francisco Morazán. El hecho ocurrió la noche del domingo, cuando aparentemente los atacantes andaban en estado de ebriedad.

En ese sentido, al Hospital Escuela llagaron tío y sobrinos, uno en condición de paciente y los otros detenidos respectivamente por la Policía Nacional, luego que el sobrino junto con otro hermano atacara a machetazos al hombre, con la intención de matarlo.

La victima aseguró que “hará lo posible para que los atacantes (sus sobrinos) paguen con cárcel. Por lo que han hecho los voy a meter presos”.

“Yo venía para la casa, ellos andaban bolos y me atacaron y me tiraron al suelo; fue cuando ellos me dieron un fuerte impacto con el machete en el hombro derecho, bueno si hasta el machete me lo quitaron”, dijo el hombre atacado por sus sobrinos.

Pero esto no termino allí, los agresores posteriormente fueron a la casa de su pariente para luego agarrar a machetazos la casa donde él habita.

Lo irónico de este hecho «sangriento», es que no hay ninguna razón aparente para el pleito; sólo perpetraron el hecho porque sí.

Por otra parte, uno de los atacantes dijo que el hecho de que fuera su tío no los hizo detenerse y evitar el pleito.

Vea también Desmembrada y en barril hallan a mujer en Tegucigalpa; detienen a supuesto responsable

Tío macheteó a sobrino en Omoa por vengarse de su hermano; ¿estaría drogado?

A los dos años de edad, Jonathan Valerio -niño macheteado- ya conoce el dolor de la violencia. Un martes, mientras descansaba en su cuarto (reside en Omoa), su tío lo atacó. Tiempo después se conoció que la motivación del agresor fue una venganza.

Según la hermana del agresor y madre del niño, Claudia Gisel Ríos, éste ingresó a la vivienda y quiso atacarla, pero ella pudo librarse y sacar a su hijo menor.

Sin embargo no le dio tiempo de salvar a Jonathan y Jesús Eduardo Calidonio le dio tres machetazos. Ella se refugió en la casa del vecino.

El infante llegó con en el brazo izquierdo de 10 centímetros de largo, mientras que la del rostro tenía 4 centímetros. La profundidad de las tres era de cuatro centímetros. Pero a pesar de lo doloroso y grave del suceso, el pequeño se estabilizó.