REDACCIÓN. Luego de una larga y compleja recuperación, Alejandra Henríquez, una de las pocas sobrevivientes del trágico accidente aéreo ocurrido el pasado 17 de marzo en Roatán, Islas de la Bahía, recibió el alta médica del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), en San Pedro Sula.
Visiblemente emocionada, Henríquez expresó su profundo agradecimiento al equipo médico que la acompañó durante su proceso de recuperación. «Sin su apoyo, nada de esto habría sido posible», declaró en un mensaje publicado por IHSS en sus redes sociales.
En su mensaje, destacó la labor de médicos, cirujanos, ortopedas, licenciadas y auxiliares de enfermería. También a las psicólogas, nutricionistas y fisioterapeutas, quienes contribuyeron a su rehabilitación. «Hoy me voy a casa contenta y con una nueva oportunidad de vida», afirmó Henríquez. A ella la fotografiaron junto al personal médico al finalizar su proceso.
Su historia se ha convertido en un símbolo de fortaleza y esperanza, además de resaltar el compromiso del personal del Hospital Regional del Norte con la vida de sus pacientes.
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El trágico accidente ocurrió la noche del lunes 17 de marzo de 2025. La aeronave Jetstream 32, con 15 pasajeros y dos tripulantes a bordo, se precipitó al mar Caribe a tan solo un kilómetro del aeropuerto Juan Manuel Gálvez, en Roatán. El siniestro, registrado alrededor de las 6:20 de la tarde, dejó un saldo fatal de 12 personas muertas.
Entre las víctimas se encontraban el piloto Luis Ángel Araya Arana, el copiloto Francisco Lagos y el reconocido cantautor hondureño Aurelio Martínez Suazo. También perdieron la vida Carlos Eduin Mejía Ramos, Alba Rosa Acosta Torres, Rosmery Nicolle Mejía Acosta, Karla Abigail Mejía Acosta (menor de edad), Nidia Miralda Benítez, Alejandra Duarte, Seida Siomara Torres, Angie Flores Hernández y Andrea Abigail Flores (menor de edad).
El accidente ha generado una profunda conmoción en Honduras. La historia de Alejandra Henríquez se ha convertido en un testimonio de resiliencia y superación ante la adversidad. Mientras la comunidad aún lamenta las pérdidas humanas, la recuperación de Henríquez representa un rayo de esperanza en medio del dolor.