Sinead O’Connor declara la muerte de la música

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La imagen de la socialité, vestida de marinero y luciendo sus atributos, se exhibió en la portada de la publicación de la edición estadunidense hizo estallar la ira de rockera.

EEUU- La cantante irlandesa Sinead O’Connor estalló contra la revista estadunidense Rolling Stone, que en su edición de julio le concedió la portada a la mediática Kim Kardashian, algo que no fue nada de su agrado. «¿Qué hace esta zorra en la portada de Rolling Stone? La música oficialmente ha muerto.

«¿Quién diría que sería Rolling Stone quien la mataría? Ya no hay que culpar a Simon Cowell o Louis Walsh por eso. Bob Dylan debe estar horrorizado #BoicotRollingStone”, escribió en su cuenta de Facebook.

Este no es el primer ataque de la polémica rockera a celebridades, pues también ha criticado a Miley Cyrus por «estigmatizar» las enfermedades mentales y a Justin Bieber. Incluso catalogó la industria musical como «nada salvo vampiros y proxenetas» en la revista Time.

«El sonido de los discos y videos y cómo lucen los artistas ha sido apoderado por la industria. De una forma, toda la música ha sido silenciada. Es por eso que me molesta que conviertan en objetos sexuales a las mujeres jóvenes. Tan pronto como te distraigas visualmente, no estás escuchando realmente. Igual con los artistas masculinos. Justin Bieber es vendido por su sexualidad, pero es demasiado joven para entender lo que ocurre», dijo.

DEDICA TEMA
Pero la polémica no ha acabado ahí porque la intérprete del exitoso Nothing Compares 2 U ha compartido el miércoles, también en su perfil de Facebook, el éxito Gotta Serve Somebody de Bob Dylan y se la ha dedicado a la revista, a Kardashian, y a los jueces de los programas de talentos musicales American Idol y X Factor, Simon Cowell y Louis Walsh.

La letra de la canción dice que seas quien seas, una estrella del rock, un policía o un ladrón, vas a tener que servir a alguien; puede que sea Dios o el diablo, pero a alguien.

DEBE SABER
La cantante irlandesa acusó hace dos años a Miley Cyrus de estar «prostituida por la industria musical» y le sugirió que si seguía así, acabaría en una clínica de rehabilitación.