HISTORIA HUMANA: Silvia Alfaro, el ángel guardián de los animales desamparados

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silvia alfaro
El centro de rehabilitación para animales tiene un costo alto para su manutención ya que los alimentos son caros.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. Silvia Alfaro es una mujer incansable cuando se trata de defender y cuidar a los animales que por alguna razón son abandonados en la calle bajo el sol y la lluvia por sus dueños.

Alfaro rescata a cualquier animal sin importar su especie, ya sea gatos, perros, conejos, ardillas y hasta caballos, entre otros. Hoy se tomó un espacio de su tiempo para contar su historia a Diario Tiempo Digital.

Silvia Alfaro es fundadora de la “Casa de Noé” (Lacaden), un refugio en Tegucigalpa para los animales que son maltratados por el  humano. Allí se albergan animales que vinieron al mundo, se convirtieron en mascotas y luego de un tiempo en un estorbo para sus dueños.

Alfaro reveló en esta entrevista que el amor por las mascotas es fuerte y representa un motor en su vida para seguir en esta lucha a favor de los animales sin hogar.

“El sentimiento que me mueve a darlo todo por estos animales es el amor. No hay sentimiento más grande que eso”, dijo.

Los animales así como los humanos devuelven de alguna manera lo que reciben. Si usted les da amor, ellos le devuelven amor, confirmó.

La directora del Lacaden es catalogada por la mayoría de los vecinos en la colonia Kennedy, donde está el refugio, como un ángel guardián para los animales desamparados.

El primer animal rescatado

El primer rescate, cuenta la fundadora de “la Casa de Noé”, fue a los cuatro años de edad y el primer animal que recogió en la calle era un gato. “El gatito negro lo llevé a la casa y ahí me encariñé con la mascota. El gato es el animal que más amo”, reveló.

Desde ese momento su vida cambió por completo al darse cuenta que el amor por los animales lo llevaba en la sangre. “La Casa de Noé” alberga a 30 animales silvestres, y en este momento, es urgente que una mano solidaria apoye.

El albergue funciona diseminada en 8 casas particulares, donde cuida varias especies de animales. Silvia Alfaro nació en la aldea El Carmen del municipio de Lepaera, desde donde se vino luego de terminar sus estudios para continuar con su carrera de abogada.

“Soy abogada por vocación a igual que sirvo a la protección de los animales”, manifestó.

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La familia, un apoyo a medias en esta labor

Silvia es una mujer casada con tres hijos que comparten a medias su pasión por el rescate de los animales. Son dos varones y una dama los que donan su tiempo junto a su madre por esta labor a favor de los animales desamparados.

Sin embargo, la pasión que mueve a Alfaro por la lucha de los animales no es del todo compartida por la familia. “A mis hijos no les gustaba al principio la idea de cuidar animales. Pero ahora tampoco se oponen jajajajaja”.

Bruno Sansotta, es nieto de Silvia Alfaro, y es el único que tiene en su sangre la vocación de cuidar a los animales. “A mi nieto de encantan los gatos, tenemos un gatito inválido y mi nieto lo ama”, dijo la protectora.

Adopción

Hay al menos 150 gatos listos para ser adoptados por una “mano amiga”, reveló Alfaro.

Lo más lamentable sobre este caso es que a nadie le gustan mucho los gatos y es por eso que quedan en las casas sin poder irse a un hogar de familia sustituta. Entre los animales que están preparados para partir están: monos, mapaches, tortugas, entre otros.

“Hay 30 especies silvestres y también rescatamos caballos y les buscamos potreros para rehabilitarlos y darlos en adopción si no aparece el dueño”, explicó Alfaro.

Dijo que la información para contactarlos está en las redes sociales. “Es fácil, en nuestra página ‘la Casa de Noé’, ahí podrá encontrar cómo contactarnos”, dijo la rescatista.

La cuidadora de animales silvestres lamentó que en las páginas sociales hay casas de refugio que practican la competencia desleal. “Una casa de refugio tomó las fotografías de mi página oficial y se promocionó con fines de lucro. No es justo que hagamos el trabajo y los demás solo copien”.

El desprecio de la gente por los animales

La fundadora de “La Casa de Noé” lamenta que las personas carezcan de corazón y sean capaces de “aventar” a un animal a la calle para que muera sólo.