TEGUCIGALPA, HONDURAS. El Sistema de Integración Centroamericana (SICA) informó que al menos 27,203 migrantes del corazón del continente americano y República Dominicana quedaron varados en el extranjero tras medidas decretadas por el COVID-19.

Ese grupo de migrantes trabajaba en otros países, pero perdieron sus fuentes de ingresos durante la pandemia. Por lo cual, debieron retornar a sus países de origen mediante el «corredor de retorno seguro» desde el mes de marzo.

Con la coordinación de cancillerías se realizó la repatriación de los connacionales a sus hogares. El programa de SICA está compuesto por ocho países: Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Belice y República Dominicana.

Por medio del plan de retorno, hasta el miércoles 8 de julio regresaron a sus países 15,504 dominicanos, 4,602 costarricenses y 2,970 hondureños. Asimismo, 2,537 salvadoreños, 886 panameños, 380 guatemaltecos, 169 nicaragüenses y 155 beliceños.

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SICA: Migrantes perdieron sus empleos

Según un informe de SICA, los retornados estaban viviendo y laborando en otros países de Centroamérica, que provenían de México, Estados Unidos, Perú, Colombia, Brasil, Cuba, Francia y Europa.

Por su parte, información del Observatorio Consular y Migratorio de Honduras indica que tan solo al país, un total de 23,811 indocumentados lograron retornar durante el primer semestre de 2020. Lo cual equivale a un 59.6 % menos comparado a los 58,969 del mismo periodo en 2019.

Los hondureños retornados provenían de distintos países de América Central y América del Norte. El documento, desglosó que Estados Unidos deportó a 10,614, México a 12,684 y los demás países de Centroamérica a 513.


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