SI EL PRESIDENTE RENUNCIA…

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Ernest Roy Weitnauer Morazán

El Artículo No. 242 de la Constitución de la República en su primer párrafo dice textualmente: “de las ausencias temporales del Presidente de la República lo sustituirá en sus funciones el Vicepresidente. Si la falta del Presidente fuera absoluta, el Vicepresidente ejercerá la titularidad del mismo Poder Ejecutivo, por el tiempo que falte para terminar el periodo constitucional. Pero si también faltare de modo absoluto el Vicepresidente de la Republica, el Poder Ejecutivo será ejercido por el Presidente del Congreso Nacional y, a falta de este, por el Presidente de la Corte Suprema de Justicia, por el tiempo que faltare para terminar el periodo constitucional. ”

Como en nuestro país no existe la figura de Vicepresidente, lógico es suponer que uno de los tres Designados Presidenciales ocupe ese espacio.

La escogencia del sustituto correspondería hacerlo a la Cámara Legislativa en el orden siguiente: primero se escogería a uno de los tres Designados Presidenciales. En el supuesto caso, quizás insólito, de que ninguno de los tres Designados Presidenciales pudiera asumir dicho cargo, según lo estipula el artículo mencionado, seguiría el Presidente del Congreso Nacional o el Presidente de la Corte Suprema de Justicia. En el caso que ninguno de los dos últimos aceptara la Primera Magistratura del país, el mismo artículo contempla que el Poder Ejecutivo será ejercido excepcionalmente por el Consejo de Secretarios de Estado, presidido por el Secretario de Estado en los Despachos de Gobernación y Justicia (ahora de Población y Extranjería).

El Consejo de Secretarios de Estado deberá convocar a elecciones de autoridades supremas dentro de los quince (15) días siguientes a dicha fecha. Las elecciones se practicarán en un plazo no menor de cuatro (4) ni mayor de seis (6) meses, contados desde la fecha de la convocatoria.

Con lo establecido anteriormente por la Constitución, volveríamos a elegir el Presidente de la República, tres Designados Presidenciales, 128 Diputados y sus suplentes, 20 Diputados al Parlacen y sus suplentes y 298 Alcaldes con sus respectivos regidores. La escogencia del sustituto del Presidente Hernández Alvarado, en el supuesto caso, de que decidiera renunciar, obligado por las actuales o inmediatas circunstancias, sería en conformidad con el citado artículo 242 de la Constitución, con votación de mayoría calificada. Podemos imaginarnos desde ahora los cabildeos políticos que se darían para decidir quién sería el escogido y qué pensar de las negociaciones para obtener cada partido político su parte de ese nuevo Gobierno.

Esto me hace recordar las negociaciones del “Pacto-Pactito” para las elecciones de 1970, cuando eran solo dos partidos políticos, el Liberal y el Nacional, siendo los candidatos presidenciales en esa contienda electoral, el Dr. en Leyes Ramón Ernesto Cruz Uclés (Q.D.G.) y el Lic. en Economía y banquero Jorge Bueso Arias.

Los INDIGNADOS en sus diferentes marchas le exigen al Presidente de la Republica que solicite al Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, el envío e instalación de una Comisión Internacional Contra la Impunidad y Corrupción (CICIH). La (CICIG) también fue solicitada por la Republica de Guatemala y podríamos decir que con buenos resultados, a pesar de que los mismos no fueron de la noche a la mañana.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha contestado al Gobierno de Honduras que está dispuesta a cooperar con la solicitud formulada, en relación al envío de facilitadores de dialogo.

Como en las marchas de los INDIGNADOS, también se ha escuchado otras consignas como: “Cuál es la ruta y fuera JOH “, estás marchas no pueden ni deben seguir siendo ignoradas. Ellas representan la inconformidad que siente el pueblo, por diferentes situaciones de índole económica, y fundamentalmente por la galopante corrupción e impunidad. Actualmente ya han realizado NUEVE.

Presidente Hernández Alvarado: es indispensable que dialogue con ellos lo más pronto posible y ojala que los INDIGNADOS, acepten concurrir, ya que parece que están divididos, o los han dividido los infiltrados. No quiero pensar, ni por un instante, lo que podría pasar si se tuviese que llegar a sustituir al Presidente de Honduras bajo los procedimientos constitucionales. Caso diferente si se rompiera el orden constitucional, cosa tampoco deseable.

Se escuchan rumores sobre dos cosas: 1) Sobre un posible golpe militar, si la situación continúa deteriorándose, lo cual llevaría al nombramiento de una Junta Cívica-Militar, integrada por tres civiles y dos militares. Esto podemos imaginar que sería en forma transitoria.