PUERTO CORTÉS. A raíz de una denuncia interpuesta por los familiares de un menor de 14 años por el delito de tentativa de violación, la Policía Nacional detuvo este miércoles en el Barrio La Roca de ese sector al supuesto sospechoso.

Se trata de Germán Antonio Estrada Reyes, de 64 años de edad. Quien es originario de Cedros, departamento de Francisco Morazán y residente en el lugar de la detención. A este ciudadano se le siguen diligencias por suponerlo responsable del delito de violación.  Esto, en su grado de ejecución de tentativa en perjuicio de un menor de 14 años de edad.

Según la información preliminar ofrecida por los investigadores, el hecho ocurrió este miércoles en horas de la mañana.  Lo anterior, cuando la víctima se dirigía a su centro de estudios y fue interceptado por el sospechoso quien bajo amenazas lo llevó a un lugar solitario donde intentó abusar sexualmente de él.

Actualmente, la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) cumplimenta el expediente investigativo. Se dijo que este será presentado junto al sospechoso ante la Fiscalía de la localidad para que se le continúe con el proceso legal correspondiente.


SÉPALO

Los casos de violaciones contra niños es un flagelo que no da tregua en Honduras. Pues casi el 50 por ciento de las denuncias por abusos a este segmento de la población refieren a delitos sexuales.

El Código de la Niñez establece que las personas que tienen conocimiento sobre abusos a menores deben denunciarlo ante las instancias correspondientes.

Los hechos retratan a diario innumerables casos de violaciones sexuales.  Así como maltratos contra niños cometidos especialmente por actores del entorno familiar u allegados. Quienes se aprovechan de la confianza para llevar a cabo sus malévolas pretensiones.

Datos en poder de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), dan cuenta que en los primeros cinco meses de 2017 se recibieron 162 denuncias por violación. Es decir, más de una diaria. Asimismo, por intento de abusos se contabilizan 68.

Los casos de un adulto que abusaba sexualmente de una menor discapacitada, un testigo de Jehová señalado como violador en serie.  También, el de un sexagenario que por años violó a su madre de 98 años, fueron apenas algunas de las historias que se contaron en los medios de comunicación.

Detrás de estos casos se esconden miles de historias más que no trascienden públicamente. Esto, debido a múltiples factores que como sociedad debería llamarlos a la reflexión.

El delito de violación se castiga con cárcel hasta 25 años. Mientras los actos de lujuria las penas van de cinco a ocho años. También, se supo que puede aumentar en un tercio si la víctima es menor de 14 años.

Este tipo de delitos generalmente “se cometen en la oscuridad”. Es decir, que la víctima es el testigo principal de los hechos. Su no comparecencia ante un juez es el detonante para que prolifere la impunidad en estos casos de abusos.