Selló su amistad con el dibujo: Recorriendo el universo del artista sampedrano Ábdel Mejía

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SAN PEDRO SULA– El joven Abdel Mejía es un sampedrano que refleja su sentir y pensar a través de un dibujo o una ilustración artística.

Como muchos, su vida como artista no ha sido fácil ya sea por falta de apoyo gubernamental o porque simplemente no se valora el arte en nuestro país. Pese a ello, Abdel Mejía mejor conocido como “El Sollaw”, desde su infancia selló su amistad con el pincel; su habitación está colmada de óleos y acuarelas de su autoría y obras de pintores nacionales.

A las 2 de la tarde él ya estaba en el lugar donde se citó para que Diario TIEMPO fuese testigo de su admirable historia.

Cuando era apenas un niño, su papá guardaba algunos dibujos que él sin conocimiento ni destreza hacía, ya a los 10 años dibujaba mejor pero le decían que no era bueno dedicarse al arte por aquella situación donde no hay valor alguno. Sus primeros “pininos” ya seriamente fueron ciertas caricaturas y programas de televisión, haciendo esto por varios meses, de los 14 en adelante comenzó a aplicar el elemento humano en sus dibujos, tales como: el rostro de una mujer y la naturaleza, dos pilares que este chico considera… son cosas bellas de la vida.

Aunque las primeras veces se frustraba porque no alcanzaba lo que quería, sentía que sus dibujos no eran buenos; sin embargo, siempre hubo quienes lo apoyaran, le expresaran palabras que lo motivaron a salir adelante, recuerda con alegría a dos de sus más añejos maestros de colegio, Ángel Morales y Alex Ulises, dos personajes que le dieron cátedra de cómo explotar este arte.

Cuando estábamos en medio de la entrevista, con una sonrisa de “oreja a oreja” recordó a Ángela Mejía que actualmente vive en Santa Rosa de Copán y es una pintora por excelencia, “ella fue sin duda mi mayor inspiración, me considero copaneco porque visito ese pueblo constantemente, la gente, su cultura, las montañas, la humanidad aún persiste y sobre todo mi querida tía Ángela de quien he aprendido mucho”, aseveró Abdel.

Otro de sus ejemplos a seguir es el artista nacional Juan Limas, su humildad lo ha llevado quizá a presentarse al mundo con una buena hoja de vida, es un grande del arte contemporáneo.

Cuando transita las calles no espera tanto para captar una escena ideal, como siempre va equipado toma sus utensilios y comienza a dibujar o pintar, es así como se empieza a trasladar a otro mundo, la práctica le ha hecho mejorar y es la clave para estar donde se quiere estar.

Abdel estudia con múltiples sacrificios en una universidad de la ciudad, lleva 19 asignaturas cursadas y estudia Diseño Gráfico, además, hizo de manifiesto que el dibujar no interrumpe para nada sus obligaciones estudiantiles, siempre halla la chance de hacer un boceto de unos 30 minutos mínimo ya sea en la tarde o por la noche, cabe señalar que también trabaja en una ONG, donde el objetivo es revalorizar los valores que como sociedad hemos perdido.

Dejó muy claro que es un hombre de retos porque no se centra en una sola cosa, ha hecho desde género anime, realismo puro, comics, animales, mundo fantástico, entre otros. El lugar donde dibuja tiene que ser ordenado y con todo al alcance, con las musas de la inspiración, música que vaya de acuerdo con lo que en ese momento se realiza, que le motive y de energía, la música es como su “pareja” porque siempre está con él y enfatizó que la inspiración uno la educa.

Este estudiante con talento dice que los amigos se agradan por su trabajo, lo hacen sentir bien pero acepta que le falta mucho por recorrer, apenas va empezando en comparación con otros artistas.

¿Cómo te ves en 10 o 15 años?

“Con fe, veo que el arte sea más reconocido y se expanda, quiero impartir clases a la gente que quiera aprender y ojalá tener mi galería de arte”, puntualizó Mejía.

Con apenas 18 años de edad y con 87% de promedio académico actual, Abdel se esfuerza día con día para ser un buen profesional, ya que el apoyo de sus padres Don Ebiezer Valentín y su esposa Mirna Caballero siempre ha estado presente, en su casa tienen una pequeña pulpería y cuenta que el sacrificio de sus papás ha valido la pena,” mis padres son únicos, dieron el estudio a mi hermana y a mí, él siempre dijo que la educación es una prioridad más que un celular caro o un auto, el error no es nacer pobre, sino, morir pobre”, manifestó nuevamente.