Joven asegura que «El Duende» la secuestró y le daba carne cruda y gusanos para comer

2539
secuestrada por El Duende en Intibucá
Foto de Dania Carolina Orellana.

INTIBUCÁ, HONDURAS.

La joven Dania Carolina Orellana, de 23 años de edad, fue hallada en Intibucá luego de haber desaparecido, pero tras esto, una increíble historia gira en torno a su caso.

Según aseguraron familiares de Orellana, ella estaba secuestrada por «El Duende», pues durante los días que permaneció desparecida, al parecer ella se comunicaba con su hermana menor y en una ocasión le describió con quién estaba y qué le daban de comer.

El papá de la joven dijo que a su hija le daband de comer carne cruda y gusanos. Ya que fue lo que Orellana escribió a su hermana a través de Messenger: «una comida rara», dijo el padre.

Antes de desaparecer: tras mostrar comportamiento extraño, jovencita desaparece misteriosamente

«El Duende» la liberó

Angustiados, los papás de la fémina pidieron ayuda a un «curandero», y este, presuntamente haciendo un rutial consiguió que, lo que él describió como un «espíritu», dejara en libertad a la joven.

Poco después, una mujer, conocida de la familia, llegó a la casa de los papás de la desaparecida diciendo que en la montaña La Golondrina se escuchaban gritos y lamentos. Al parecer era Dania Carolina, con quien su padre logró comunicarse por teléfono y ella le dijo que estaba perdida.

La encuentran

Al ser encontrada, la joven gritaba que nadie la mirara. Y además, decía que le molestaba el resplandor solar, pues había estado encerrada en un agujero.

Al preguntarle acerca del lugar donde estuvo, la joven confirmó que «la tenía secuestrada un duende». También que le daba comida cruda y gusanos para que se alimentara.

¿Qué es «El Duende»? 

El Duende es un personaje mítico del que cuentan innumerables leyendas en Honduras.

Existen muchas historias (incluso el fallecido Jorge Montenegro las narraba en Cuentos y Leyendas), sobre apariciones de este ser. Muchos aseguran haberlos visto, otros solamente han experimentado su presencia cerca de sus hogares, dicen.