Saraí Espinal: “No me gusta que me digan periodista cuando no lo soy”

La hermosa presentadora Saraí Espinal contó a Diario TIEMPO parte de su vida como profesional y su faceta familiar durante todo estos años.

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TEGUCIGALPA, HONDURAS. Diario TIEMPO Digital se contactó con la hermosa presentadora de HRN, Saraí Espinal para conocer un poco más de esa voz que contagia a muchos hondureños diariamente y ese rostro que es una maravilla en la televisión nacional.

Así comienza la entrevista:

¿Es de Tegucigalpa al igual que el resto de su familia?

Mi familia es de San Lorenzo y Choluteca, yo sí soy de Tegucigalpa, pero viajo constantemente al sur a visitarles.

¿Cuál es su edad actualmente?

Recién cumplí 27 años de edad.

Para saber un poco más de su persona…¿Qué tal su infancia?

Mi infancia fue lo mejor, estuve en clases de karate, de ballet, pintura, fútbol y música, osea que tengo diplomas de todo.

Saraí Espinal.
Saraí Espinal.

¿Y su novio Saraí?

Estoy a la expectativa jajaja, hay un pretendiente por allí nada más. (se ríe nuevamente).

¿Quién es su actual pretendiente?

Es secreto jaja, no es un personaje público porque suficiente la vida que llevo como para estar con alguien igual jeje.

¿Cómo es el hombre perfecto para usted?

Un hombre con gran profesionalismo, así como se comporta en su casa y con sus padres, lo hará con su esposa e hijos, que sea visionario y que sude conmigo la camiseta para lograr cosas grandes; nunca he andando con alguien famoso.

¿Osea que es difícil de conquistar?

Sí soy difícil de enamorar, lo que me gusta de un hombre es que me llame constantemente, me mande mensajes, que tenga un corazón puro, sensible ante el pueblo y a los animales , me encantan sobretodo los perritos, he rescatado ya varios de la calle.

¿Fue muy noviera?

Para nada, he tenido noviazgos estables, no se han dado las cosas tal vez porque no nos hemos entendido o se han ido del país.

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¿Se casará pronto Saraí Espinal?

Aún no, esperaré un tiempito, lo importante primero es mantener un hogar, y una familia, pero si no tienes nada qué puedes ofrecer entonces, además todavía me faltan satisfacer algunas de mis necesidades para luego las de otra persona.

¿Cómo estamos académicamente, hemos oído que es bien preparada?

Tengo una licenciatura en Gerencia de Negocios, una maestría en Dirección Empresarial y Comercio Internacional, otra que no he terminado que es de Recursos Humanos que me falta como un año para cerrar en esa parte, además estoy a 15 clases para ser licenciada en Periodismo, mientras tanto saco un curso de inglés donde ya llevo el sexto nivele. Gracias a que no he parado de estudiar y no me he casado, por eso me he preparando más jeje.

¿Cómo nace su deseo por ser periodista?

En realidad quien estaba en los medios era mi hermana y yo sólo la iba a dejar ya a traer, hasta que ingresé a relaciones públicas fue que me entró ” ese gusanito” por las comunicaciones.

¿Llegó al periodismo para ganar más dinero o hacerse famosa?

El periodista no vive como rey, no llegué por fama tampoco, cuando estuve en HCH era graduaba de otras carreras, pero estando allí y si quería quedarme en el gremio tenía que graduarme como comunicadora. Por ahora me siento incómoda porque no la he finalizado, eso sí, no soy como otras personas que se ponen el título de periodistas cuando aún no lo son o fingen serlo.

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¿Cómo fue su transición en las diferentes empresas de Honduras en las que ha estado?

A los 17 años entré a la universidad donde me costearon el primer año, luego yo me di el estudio, primero trabajé en Banco Credomatic como ejecutiva de venta cuando era una recién graduada de Perito Mercantil, allí estuve tres años, después laboré en una empresa de telefonía como asistente en relaciones públicas por dos años, posteriormente seguí en el Canal HCH donde estuve cuatro años.

Hablando de eso…¿Qué pasó realemente con su salida de HCH?

Se ha hablado de todo, de un dichoso millón de lempiras, mejor llamemos a las MACCIH para que me investiguen jajaj, se dijo que tenía una lujosa camioneta, una casa en El Atillo, entre otras cosas; la verdad es que sigo teniendo el mismo carro de antes y todavía vivo con mi mamá.

En ese tiempo recibí comunicación de la licenciada Ana María Villeda para laborar en Televicentro, por lo que me le puse rebelde a don Eduardo, fui muy altanera y él como dueño decidía a quién despedía o no; soy de carácter fuerte, pero no caprichosa y ahora con los años uno va madurando.