San Pedro Sula, Cortés. En medio de la devastación que dejó el voraz incendio que consumió decenas de puestos del histórico mercado Medina, un reconocido pediatra decidió dejar temporalmente su consultorio para llevar ayuda directamente a los más vulnerables.
El doctor Gerardo Villela, junto a su hijo José Villela, improvisó un consultorio móvil desde un carro dañado para brindar atención médica. Asimismo, donaron leche, medicinas y esperanza a más de 40 niños afectados por la tragedia.
El incendio, que inició la tarde del 29 de diciembre, se habría originado en un puesto donde se almacenaban fuegos artificiales y pólvora de forma clandestina. Esto aceleró la propagación de las llamas y convirtió el siniestro en una emergencia de gran magnitud. Las llamas consumieron al menos cien locales comerciales, arrasando con abarroterías, ventas de ropa, verduras y otros productos que sostienen a decenas de familias sampedranas.

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Recien nacidos
Con el mercado prácticamente en ruinas y muchas familias sin recursos, el doctor Villela se convirtió en un rayo de luz para los niños que lo perdieron todo. Desde el vehículo, que servía como base, el pediatra atendió casos de gripa, tos, fiebre y problemas estomacales. Una de las historias más conmovedoras fue la de un recién nacido de apenas ocho días, quien presentaba fiebre y síntomas gripales. Sin embargo, gracias a la intervención médica y los medicamentos suministrados, el bebé recibió atención inmediata.
Padres de familia y vecinos agradecieron el gesto solidario del doctor y su hijo, quienes incluso asistieron a niños que estaban enfermos en un contexto de vulnerabilidad extrema tras el siniestro. Para muchas familias, este apoyo fue un alivio en medio de la incertidumbre y el dolor de haber perdido sus hogares o medios de sustento.
La noche del incendio dejó escenas dramáticas: comerciantes saltando desde techos y rompiendo ventanas para rescatar a sus seres queridos. Asimismo, vecinos clamando por ayuda mientras los bomberos luchaban por controlar las llamas.

