Rommel Herrera es un preso político, según DDHH

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Rommel Herrera
Rommel Herrera es acusado de los delitos de daños e incendio agravado en perjuicio de la embajada norteamericana.

TEGUCIGALPA-HONDURAS. Al Hospital Psiquiátrico Mario Mendoza llegó ayer la coordinadora general del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (Cofadeh), Berta Oliva, a visitar al joven Rommel Baldemar Herrera Portillo, acusado de incendiar la puerta principal de la Embajada de Estados Unidos.

Cabe recordar que dicho suceso se registró el 31 de mayo del 2019 durante una protesta de la Plataforma de Salud y Educación.

Durante su visita, Oliva expresó a medios locales de que están convencidos de que el maestro de educación primaria no debería estar interno en el Hospital Psiquiátrico, ni en Támara y mucho peor en una cárcel de máxima seguridad.

“A él las autoridades encargadas del sistema penitenciario del país lo remitieron ilegal y arbitrariamente a una cárcel de máxima seguridad”, señaló la defensora.

Asimismo, Bertha Oliva aseguró que hay mucha gente pendiente del caso de Rommel Portillo. Eso porque, ellos no pueden dejar de denunciar y decir que el muchacho es un preso político.

“Por sus actuaciones de exigencia, demanda y solidaridad que había en ese momento es que Rommel Herrera hoy está en estas condiciones. Así que vamos a exigir la libertad de los presos políticos, y en el caso de Rommel Herrera, sí creo que él debería estar, por mientras se ventila el juicio en su contra, en libertad y no en una cárcel de máxima seguridad”, acotó.

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Estado emocional de Rommel Portillo es débil según su padre

De su lado, Juan Carlos Herrera, padre de Rommel Herrera, manifestó que su hijo tiene siete meses de estar privado de libertad. Y ya casi 4 meses de permanecer interno en el Hospital Psiquiátrico Mario Mendoza.

“El estado de él es muy débil en cuanto a su estado emocional. Permanente padece de un ataque de pánico al solo pensar en esas cárceles de máxima seguridad. Este régimen malicioso lo mandó ahí solo por andar en una protesta. La sociedad hondureña debería de reaccionar ante esto. Un muchacho que ande en una manifestación no debe ser enviado a cárceles de máxima tortura», criticó Herrera Portillo.

Para finalizar, el progenitor reiteró que el deterioro emocional de Rommel Herrera es lógico porque él no está acostumbrado a convivir con reos de máxima peligrosidad.

«Lo sacaron del seno de la familia y del ambiente de la universidad donde estudiaba. Era de esperarse que estas cosas sucedieran”, concluyó el progenitor.