Opinión de Rodolfo Pastor: Un impasse preñado de violencia y la obligación pastoral

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Observadores UE
La Misión de observadores de la UE manifestaron que se irán del país hasta que se termine el proceso electoral.
Rodolfo Pastor Fasquelle, historiador y escritor.

Por Rodolfo Pastor Fasquelle. –¿Porque están en el aire las elecciones? Pues porque las lanzaron al aire llenas de la falsedad que es un gas toxico más ligero que el aire. Y no las bajan porque no se atreven, sabiendo lo que les va a salpicar.

Antes durante y después

No pueden decir mucho de los defectos profundos del sistema electoral, de la dependencia y volubilidad de los electores en un país en que 65% de ellos viven bajo la línea de pobreza. No les toca a extranjeros. Honduras debería preocuparse de tener esa clase de democracia.

Pero tenemos claro porque lo han dicho los partidos de oposición y asimismo los organismos internacionales observadores invitados por el Estado Hondureño para ese fin que como declara La OEA hubo sistemáticas irregularidades antes durante y después de la elección. Porque antes se estorbó el acceso de la oposición a los organismos que la realizaban, se hizo una campaña con medios desproporcionados de propaganda, se falsificaron identidades y se dejó de depurar el Censo.

Durante la elección se traficó con la compra de voluntades, se usó el control de las mesas y del Tribunal para limitar la participación y manosear los materiales. Y después porque se jugó con el sistema electrónico de transmisión y cómputo y se manipularon materiales electorales y fabricaron actas y votos. Entonces ¿que redención tiene el proceso o rescate posible?

Calificar eso como fraude es una función compete al propio Tribunal Supremo que los intelectuales llamaron de Engaños y a las cortes Honduras, bajo control del régimen. Es decir, paradójicamente tendrían que declararse ellos mismos culpables de crímenes organizados desde ahí.

Nadie sospecha que la oposición fue la fraudulenta. Nadie acusa a La Alianza de Oposición de haber incurrido en fraude Ni al Partido Liberal. La prensa vergonzosamente manipulada sigue defendiendo el proceso igual que el Presidente, diciendo que es el más vigilado y mejor certificado, pero el pueblo enojado con su burla se fue a la calle. ¿El violento es el pueblo porque les estorba el paso?

La OEA habla abiertamente de la eventual necesidad de celebrar una nueva elección, puesto que quizás ya no se puede recuperar le la información de la expresión original de los electores. Aunque les sigue los pasos a los conteos parciales del Tribunal y recibe formalmente los documentos con que el Partido Liberal declara que La Alianza de otros partidos ganó la elección.

Pero el Tribunal sigue oponiéndose a la revisión de todo el material y el PN por supuesto no aceptara celebrar otra elección limpia cuando ya tiene claridad sobre lo que sucedería ni la oposición aceptaría realizaras bajo este mismo tribunal viciado. ¿Entonces?

En un mundo ideal deberían renunciar los responsables, el Presidente con todo su gabinete y las autoridades del Tribunal y del Registro, pero no existen los mundos ideales. Y entonces la OEA la UE y la potencia quieren tratar de rescatar, aunque sea parcialmente el proceso e insisten extrañamente en respetar las atribuciones para que ¿El Tribunal remedie el fraude que el Tribunal cometió?.

¿Resuelva impugnaciones? Y el gobierno sigue maniobrando mientras que los opositores no parecieran articular una alternativa. Yo tampoco se ¿cómo le van a hacer para bajarlas del aire? ¿Cómo le va hacer EUA con su bebe monstruo? En efecto es un impasse preñado de violencia. Claro está el berenjenal en que nos metió el fraude del oficialismo. No me es dado saber que pasara.

La obligación

Besó su anillo, Mi Señor, pero no se puede hablar de poca participación si con todo votaron con entusiasmo los hondureños, se cerraron las urnas antes de tiempo, no se entregaron -para estorbar el voto- cientos de miles de credenciales, más que a los activistas del fraude para comprarlo.

Y no se puede orar y dialogar para alcanzar el amor y la paz con los delincuentes. Ud. lo que tiene que pedir es que quienes hicieron el fraude entreguen el poder. Y que quienes lo asuman se comprometan al respeto del derecho y a la reafirmación de nuestros valores compartidos en la fe.

Ordénenle Ud. a los soldados que no disparen contra su pueblo, como Romero. Y vera como su autoridad resplandece.