Rodolfo Pastor Fasquelle: ¿Y después qué?

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Rodolfo Pastor Fasquelle, historiador y escritor.

 Rodolfo Pastor Fasquelle.-Tal vez no fue Luis XV quien dijo Después de mi el Diluvio. Pero es lo que anda avisando JOH, como si algo pudiera ser peor. Un poco, mi título (Después ¿qué?) expresa cierta ansiedad por que se cierre el telón, se agote ya la trama, que al menos se vislumbre el fin del escándalo. ¿Qué nos tiene un poco cansados? Aunque en teoría eso sucederá solo el último día, en que la profecía reza que lo que fuera más secreto se pregonará desde los tejados. Porque todos intuíamos que este era un tiempo ruin, y este otro un país corrupto, como antes sabíamos que había corrupción policial. Pero nadie imagino cuanta. Al menos mi gente, naif, no. Ni yo.

Podría referirse -el título, y ¿después que? – a otro asesinato de un líder popular, a un desalojo más, del tranque en un crucero urbano o a la detención judicial de estas figuras de los dos partidos tradicionales, por corrupción, abuso y lavado de activos, aunque imagino que demostraran que entregaron esos fondos a sus respectivos colectivos ¿y se modificará la acusación? ¡Pero después que! ¿Cuantas veces más podrá la poli despejar todos los tranques? Y es un asunto que tiene que afligirnos. ¿Qué va a pasar después? (La canícula se va a prolongar otras dos semanas o tres dice el meteorólogo, y los ganaderos, como dice Mel, nos preocupamos, él no.) El anda en el Foro Sao Paulo tan campante.

Porque, aunque sigue habiendo quien, casi por inercia, asegura que aquí no pasa nada. Lo que pasa es que nos hemos acostumbrado a lo inaudito.  Están pasando en este país, nadie podrá negarlo siendo honesto, cosas insólitas. Suceden si, como en cámara lenta, de tal forma que -a ratos- parecieran una coreografía, que pudiera detenerse antes del aplauso final. Al final del día, o de cuarenta días, ahí están. ¡Presos! Además de la Dama, media docena de diputados y ex ministros. Cosas, que no podíamos imaginar siquiera que sucederían, hace apenas unos meses. Y que aún no estamos seguros como vinieron a suceder o van a terminar.

¿La MACCIH? Funciona. Algunos dicen que son los gringos que, a través de OEA y La Embajada, empujan contra la corrupción. Pero aquí se van parejos cachos y pitiyanquis. Otros culpan a los organismos nacionales, que han cobrado vida propia, como el C.N.A. pero este también parece moverse sobre la cresta de la ola y empujado, por otra fuerza mayor desde abajo. Algunos acusan a JOH del diluvio universal. Nada que ver con la religión que –igual- está profundamente podrida. (¿Cuándo caerán los pastores?) Yani está preso en EUA por comprarles reses y abrirles cuentas.

Elvin Santos, Opus Dei como Álvarez, ex Vicepresidente, ex Candidato Presidencial, puntero en las encuestas en 2009, hace apenas unas semanas divorciado codiciado y Jefe de bancada del Partido Liberal, en la cárcel, luego de hibernar en el desierto, y a una apuesta de perder sus muy cuantiosos bienes súbitos. Fito Irías magnate del Atlántico, campeón de la triquiñuela electoral, ex Presidente de El Congreso Nacional, alguna vez él también ex aspirante presidencial. Celín Discua E, el Rey del Sur. Y luego ¿Quién viene? Ahí asoman ya a la reja, los periodistas venales.

Los tarifados. Baluartes del sistema que todavía puja por desviar la avalancha y proteger la red. La Prensa publica ayer diz que, para recordar, una crónica del gobierno de Mel que, según dice, muestra que estuvo lleno de escándalos y para nada. Un estilo del hombre si, dispendioso. Que si Chimirri, ¡si Mel fue quien lo denunció! Que si asistió a la toma de Ortega y ¿quién no? si JOH hasta discursaba en ellas. Fake news para distraer al incauto y para entretenimiento de los call centers. No le han pescado nada.

Y en cambio estas no son noticias falsas ni ligeras, aunque digan. Chismes ni ligerezas. Como la inauguración del Trans 50. Porque nadie más se puede desmentir del celuloide, fuera del Chele. Que usaron recursos del Estado, recibieron fondos destinados a fines públicos, canalizados legalmente a instituciones públicas y los desviaron hacia sus propias cuentas, para fines particulares. Y diz que no saben quién dio la orden, aunque según antigua máxima de la criminología, si buscas al culpable, mira quien pudo ser y quien fue beneficiado. Yo no sé. Que digan ellos. Que cuente el cuñado viudo. Queda claro que aun si pudiera JOH aislarse, quedarse en la silla del toro bravo tres años, dos o uno, tenemos un problema.