REVUELO

Gran revuelo hay en LIBRE por las revelaciones que hizo la diputada Olivia Zúniga, hija de Berta Cáceres, contra su marido. La legisladora ha dicho que fue víctima de maltrato físico, síquico y sexual y oficializó que se separó de él. Alejandro Caballero, su pareja, se defendió en su muro de Facebook asegurando que todo es falso y que la dejó, en parte, porque se cansó. También escribió que descubrió que el proyecto político de la legisladora no tiene nada que ver con los intereses de su partido. La cosa está que arde.

ALASKA

A Olban Valladares no le cuaja eso de que el hombre haya ido a Brasil a ofrecer café al tiempo que asistía a la toma de posesión del clon de Trump. Dice el pinuista que intentar venderles el aromático a los cariocas, es como ir a Alaska a ofrecer hielo, o a querer meter pupusas a los salvadoreños o perros calientes o hamburguesas a los “Yunais”. Eso no cubica, insistió.

ATOL

Los libres se niegan a comer atol con el dedo en el Congreso. La otra semana les quieren dar una silla en el TSE y otra en el Registro. MOH dice que está listo para entregarles un par de confites aprobando unas cuantas reformas constitucionales que deberán ser ratificadas en la próxima legislatura. Pero ayer la oposición mandó decir que todo o nada.

COMBO

Juan Barahona contestó ayer que en LIBRE quieren el combo completo. Además de silla en el TSE y el RNP tienen que aprobar la segunda vuelta, dijo el dirigente “bloquero”. El “ballotage” es innegociable, juró el diputado opositor, quien afirmó que si los azulejos están seguros de que son el partido más grande del mundo mundial, no deberían tener miedo.

AMBIDIESTRO

Por boca del ministro de la Presidencia, Ebal Díaz nos dimos cuenta ayer que el hombre es ambidiestro y anda chuteando con las dos piernas con el tema de Israel y Palestina. Por un lado. A Netanyahu que le reconocerá a Jerusalén como capital única e indivisible del mundo judío. A Palestina le aceptará el nombramiento de un embajador concurrente.

Clavo

Gran clavo se le ha armado al ex ministro de Salud con el concurso para 300 plazas para  médicos realizado el año pasado. Le han descubierto que entregó 78 plazas a galenos que no salieron en el primer lugar. Hay quienes defienden que él tenía la potestad de escoger a uno de los tres primeros lugares. En esos casos optó por los del segundo puesto. Casualmente, todos azules.