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BANQUITO

Ve qué bonito el banquito aquel que era de los trabajadores y que terminó en manos de unos cooperativistas que lo adquirieron a precio de gallo muerto. Pues resulta que ahí lo han untado en un drenado de 89 milloncejos a través de otra «robenegé». Ahí también están involucrados padres de la patria. Los acusan de haber concedido prestamos sin que los beneficiaron cumplieran los requisitos.

TEMBLAR

En una o dos semanas doña MACCIH, en mancuerna con su gran amiga la UFECIC, pondrá a temblar de nueva cuenta a la clase política de estas honduras. El ex fiscal brasileño que llega a coordinar la misión se va estrenar con un bombazo en el que van jalados incluso muchos de los que votaron por qué las cosas siguieran como estaban en la Fiscalía. «Chinchi» va a demostrar que no tiene compromisos con nadie.

SANTO

Y hablando de la persecución contra los uñudos, hay unos que ven venir el santo y no se hincan. Ocho padres de la patria andaban rojitos pidiendo pistillo a cambio de su voto para reelegir a «Chinchi». Y olvídense de que la cifra que pedían eran «cacahuates». Los legisladores pedían millonadas. Tuvieron que intervenir las altas poporoilas de los partidos políticos para ponerlos claros.

PARTIDA

Por cierto, con eso de la sesión de la semana pasada en el Congreso, ha quedado claro que la bancada azul esta partida casi por igual. MO tiene en la bolsa a 30 diputados, mientras al hombre le quedan otros 31: Para elegir a los nuevos inquilinos del MP, primero firmaron confirmando su apoyo, los legisladores afines al Palacio. Les dijeron a los otros, si no firman, ahí quedarán evidenciados. Sólo hicieron que los otros pusieran su rúbrica.

CACOS

Gran clavo tiene Omarcito con esa bulla de que se le metieron los cacos a su casa, le apagaron las cámaras de seguridad y le sustrajeron equipos como computadoras y hasta expedientes sobre policías que están hasta el cuello con el crimen organizado. Pocos se explican cómo uno de los hombres más custodiados de estas honduras tiene semejantes problemas de inseguridad y otros cuestionan por qué el depurador se lleva a su casa documentos tan delicados.