Redadas de inmigrantes hondureños “crueles”, pero legales

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En las redadas que ICE realiza hay inmigrantes centramericanos entre ellos hondureños.

DURHAM. La familia de Waldin está desconsolada. El inmigrante indocumentado de origen hondureño llegó a Estados Unidos a mediados del 2014 dentro de la ola de niños migrantes que huyeron de sus países en busca de asilo. La esperanza de asilo apenas duró 18 meses. El pasado 28 de enero, a eso de las 5:45 AM, un grupo de agentes federales de inmigración lo arrestaron en el estacionamiento del edificio donde vive con su familia en Durham, Carolina del Norte.

“Lo traje porque la violencia y las maras me lo iban a matar”, contó su padre a Univision Noticias, quien pidió no revelar su nombre por estar indocumentado. “El problema es que si lo mandan de regreso a él me lo van a matar”.

Una hermana de Waldin, que tampoco tiene papeles de estadía legal, contó a Univision Noticias cómo fue el operativo que llevaron a cabo los agentes de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE, por su sigla en inglés). “Salió de la casa como todos los días a las 5:45, rumbo al colegio. Waldin cursa el último año de secundaria y por las tardes trabaja en un restaurante”.

“Iba saliendo a calentar el carro. Y cuando metió la mochila adentro, lo agarraron los policías de ICE y lo tiraron al suelo. Nosotros estábamos dentro de la casa pero lo vimos porque escuchamos los gritos (de los agentes). Mi papá fue quien vio que eran de ICE”, narró.

La inmigrante dijo además que los agentes vestían “chamarras” (chaquetas) de color negro y “camisas polo también negras donde se veía la palabra ICE. Esa madrugada andaban buscando a mi hermano y a otros tres inmigrantes que viven en el mismo edificio”.

Waldin tiene 18 años de edad. Cuando fue arrestado por la Patrulla Fronteriza, en el 2014, era menor de edad y fue remitido a una corte de inmigración para que un juez decidiera su futuro en Estados Unidos. “Cuando se convirtió en mayor la abogada nos dijo que ya no podía hacer nada”, contó el padre del migrante que tras su arresto fue enviado a una cárcel en Atlanta, Georgia, lejos de su familia.


Clima de rechazos

Las redadas en Carolina del Norte comenzaron el primer fin de semana de enero. Fueron advertidas en vísperas de la Navidad del 2015 y no se van a detener, a pesar de la protesta de organizaciones, políticos, religiosos, gobiernos y abogados que le piden al presidente Barack Obama que las detenga. Sobre todo porque los detenidos, en su mayoría, son menores de edad que pidieron asilo.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por su sigla en inglés) ha reiterado que los migrantes que entraron después del 1 de enero de 2014, no tienen causa de asilo y recibieron una orden de deportación, se encuentran en su lista de prioridades de expulsión.

“Nuestra posición es que a todas las personas que pueden ser deportadas se les brinde acceso a un debido proceso, a abogados y a herramientas para su defensa”, dijo a Univision Noticias Ben Monterroso, director ejecutivo de Mi Familia Vota. “En especial aquellas personas y menores que llegaron a este país huyendo de la violencia en sus países de originen”.

En enero el Transactional Records Access Clearinghouse (TRAC, por su sigla en inglés) de la Universidad Siracusa de Nueva York, reportó que las cortes de inmigración habían dictado 18,607 órdenes de deportación a niños y mujeres migrantes centroamericanos entre el 1 de julio de 2014 y el 31 de diciembre del 2015. Y que el 86% de los casos no tuvo representación legal.

“Esperamos que todas los casos de asilo que tengan los méritos necesarios sean escuchados”, agregó Monserroso. “Y así prevenir que seres humanos que estén en riesgo sean enviados de regreso a una situación de peligro y hasta de muerte”.

“En cuanto a la edad del niño o joven, si alguien está siendo perseguido y teme por su vida, en mi opinión debemos protegerlo sin importar si tiene menos o más de 18 años”, agregó. “Es un solicitante de asilo”.

“Prensa negativa”
Para la abogada Bárbara Hines, ex directora de la Clínica de Inmigración de la Universidad de Texas (UT) en Austin, para efectos de imagen “es mejor arrestar y deportar a un adulto de 18 años (como el caso de Wildin) que a una madre con su bebé, esto debido a la prensa negativa que genera”.