«¡Qué nos vengan a abrir!», suplicaban reclusas durante incendio en PNFAS

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PNFAS
Un incendio se registró en PNFAS. Según la versión provista, unas reas aprovecharon la coyuntura y perpetraron un fatídico crimen que dejó seis muertas y dos heridas.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. La desesperación e impotencia de las privadas de libertad ante lo que ocurría anoche en la Penitenciaria Nacional Femenil de Adaptación Social (PNFAS) quedó grabada en audios.

Las reclusas compartieron los materiales con sus familiares y amigos. El propósito es que ellos los compartieran con los medios de comunicación para que se divulgara la situación que sufrían. Hubo un incendio y también una riña que culminó con seis presidiarias muertas y dos heridas.

En una de las grabaciones se escucha a alguien decir, «Dios mío». De inmediato, se escucha como se pumpuneó una puerta y una fémina clamó: «¡Qué nos abra díganle!».

Al parecer, se dirigía a sus compañeras, pidiéndoles que, al unísono, le dijeran a una agente policial que abriera las celdas, porque el humo de las llamas ya invadía sus celdas. Seguido, la misma voz exclamó nuevamente, «¡Qué nos vengan a abrir!».

Ese mismo audio continúa con otra mujer que dice «No podemos, no podemos», en una voz más baja pero con notable preocupación. «Botemos el portón», decía después otra rea.

Lo dicho en ese material encajaría a detalle con la acusación de una reclusa, que dijo que una comisionada (guardia) vio cómo querían abrir el portón y ella no cooperó con lo situación. Asimismo, señaló que la misma guardia presenció la reyerta que dejó muertas y heridas, pero no tomó acción.

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Niños en riesgo; ¿Y los policías? 

Otro audio detalla que los elementos policiales en la PNFAS querían apaciguar el fuego, no obstante, no tenían cómo hacerlo apropiadamente. Además resalta que habían niños en el lugar, los cuales estaban en inminente peligro.

«La Secretaría del Centro Penal está agarrando fuego y están los niños aquí; hay gente aislada y no nos abren. No tenemos número para llamar a los Bomberos. La Policía está jalando agua pero sólo en bote. No nos vienen a abrir y estamos con los niños», relató una dama.

En un archivo auditivo más, una reclusa ya contabiliza las víctimas del caso. Asimismo, apunta que pudieron haber más muertes, porque las autoras del crimen vertieron amenazas.

«Seis muertas y dos heridas. Quisieron abrirnos el módulo a nosotras y casi nos matan. Usted no se imagina lo que hemos vivido. Nos amenazaron que las próximas somos nosotras. No dormimos en toda la noche», contó.

La información recabada hasta el momento indica que el incendio (provocado según las investigaciones) se presentó en una celda de preliberación. Luego, aprovechando la coyuntura, un grupo de privadas de libertad se las arregló para colarse en otra área (gimnasio) y ahí atacar a las víctimas.

Se conoció que las afectadas recién habían llegado al centro y estaban cumpliendo con una cuarentena obligatoria por la crisis de COVID-19 imperante en el país. Una de las occisas cargaba un bebé al momento de ser emboscada, y otra estaba embarazada.