¿Qué hacer en caso de fiebre?

599

La fiebre no es una enfermedad, sino una señal de alarma del organismo ante la presencia de un agente infeccioso.

Es un mecanismo de defensa que inhibe el crecimiento de células malignas y la multiplicación de los microorganismos, al mismo tiempo que disminuye la producción de toxinas producidas por éstos.

También es una ayuda ya que aumenta la acción de los antibióticos.

Sin embargo es importante controlar la fiebre para que con ella disminuyan también los malestares que genera el aumento de temperatura en el cuerpo y los efectos que puede llegar a tener, como son la deshidratación, escalofríos, delirios y convulsiones que aunque se presentan en muy pocos enfermos, generalmente no producen daño cerebral como se pensaba anteriormente.

Cuando hay fiebre debemos:
– Identificar la causa que la provoca para administrar el antibiótico adecuado.
– Destapar lo más que se pueda al enfermo, dejándolo solamente con ropa ligera.
– Poner compresas de agua casi fría en la frente y nuca y si es necesario bañarlo con agua tibia y frotando suavemente su cuerpo con una esponja.
– Administrar agua, jugos y caldos constantemente y poco a poco, sobre todo si hay vómito o diarrea.

Es muy fácil saber cuando la temperatura está alta, porque al tocar la frente, el cuello y estómago estos se sienten calientes. Sin embargo para comprobar qué tantos grados ha subido es necesario utilizar un termómetro.

En niños menores de 1 año, el termómetro que es corto, se introduce suavemente en el ano durante 2 minutos y en menores de cinco años se coloca bajo la axila durante 4 minutos. Si al revisar la línea el mercurio sobrepasa los 37.2 grados es que el niño tiene fiebre.

Cuando el niño es mayor de 5 años la temperatura debe tomarse en la boca, debajo de la lengua o de lado, con la boca cerrada, no entre los dientes y evitando que éste sea mordido, se debe dejar entre 2 y 3 minutos.