El pasado en San Mamés, Sergio Ramos entraba en la historia negativa del fútbol español. Con las dos amarillas que le mostró Mateu Lahoz, el central de Camas se convertía en el futbolista más expulsado en la historia de la Liga con 19 tarjetas rojas. Hoy ha sido criticado por Carles Puyol.

Una marca de la que no presumir y por la que se la ha cuestionado a Carles Puyol, ex capitán azulgrana y pareja durante muchos años del sevillano en el centro de la defensa de la selección española.

Puyol, presente en un torneo benéfico de pádel junto al campeón Fernando Belasteguin, no quiso valorar el récord pero si hizo un apunte muy preciso:

“Yo era duro, pero siempre entraba de manera limpia, intentando llegar antes al balón. Claro que alguna vez llegaba tarde, pero siempre intentaba ser limpio. Mi intención nunca era hacer falta y creo que todo el mundo lo podía ver”.

En San Mamés, Ramos jugó con una máscara protectora tras romperse la nariz. Algunas informaciones apuntan a que podría haberle molestado en algunas jugadas.

Puyol, que jugó muchos partido con protección similar, admitió que no es lo más cómodo del mundo. “Sergio no tiene experiencia -comenzó bromeando-.

Las máscaras de hoy en día no tienen nada que ver con las que usaba yo, pero sí molestan”.

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