Psicólogos estadounidenses quieren dejar de participar en interrogatorios

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Washington, Estados Unidos. Los dirigentes de la Asociación Estadounidense de Psicología (APA) recomendarán fortalecer sus normas éticas para que sus miembros no participen en interrogatorios del ejército o de servicios de inteligencia, dijo el viernes un responsable.

El consejo administrativo de la APA, el mayor grupo profesional de psicólogos en Estados Unidos, «someterá esta recomendación a la votación de sus miembros en una conferencia anual de la asociación en Toronto», Canadá, que tendrá lugar del 1 al 3 de agosto, precisó el responsable de la agrupación a la AFP pidiendo el anonimato.

Si es adoptada, esta medida haría que la participación de un psicólogo en interrogatorios vinculados a seguridad nacional, entre ellos actividades antiterroristas, transgreda la política ética de la APA.

La regla se aplicaría también a métodos de interrogatorio llamados no-coercitivos, a los cuales recurre el gobierno estadounidense actual.

En 2009, el presidente Barack Obama firmó un decreto que prohibió usar las técnicas de interrogatorio de las que se valía la presidencia de su predecesor, George W. Bush. Entre ellas figura el ahogamiento simulado, que es actualmente considerado tortura.

La recomendación de los dirigentes de la APA responde a un informe publicado este mes con los resultados de una investigación independiente sobre la participación de psicólogos reconocidos en programas de interrogatorio de la CIA y del Departamento de Defensa durante el gobierno de Bush.

La investigación fue conducida para el consejo administrativo de la APA por un abogado de Chicago, David Hoffman.

El estudio determinó que había habido colusión entre responsables de la APA para alinear las políticas de la asociación a las del Pentágono, a fin de que los psicólogos pudieran participar en los interrogatorios.

Los investigadores también establecieron que algunos respetados psicólogos habían ayudado a la CIA a disimular aspectos de su programa de interrogatorio, para que no fueran sujetos a cuestionamientos éticos.