Protesta en Támara: privados de libertad exigen permitir visitas de familiares

198
privados de libertad
Al parecer, los reos bajaron a las oficinas de dirección del centro penitenciario para solicitar al director y subdirector permitan visitas de sus familias, porque les llevan provisiones, ropa e insumos.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. Los privados de libertad del recinto general de Támara realizaron una protesta este día para exigir a las autoridades permitir visitas de sus familiares.

Al parecer, los reos bajaron a las oficinas de dirección del centro penitenciario para solicitar al director y subdirector permitan visitas de sus familias, porque les llevan provisiones, ropa e insumos.

Telma Ordóñez, la presidenta de la Asociación de Privados de Libertad, informó que los reos tienen más de tres meses sin recibir a sus familiares. Además, aseguró que dentro de la prisión no hubo disturbios.

«Es únicamente una protesta hecha como cualquier persona, protestando por los derechos humanos, por el derecho a la vida, a la comunicación, el bienestar de la salud. Entonces, ellos estaban protestando fuera de la oficina, ese era el problema que se estaba dando», dijo.

Los familiares necesitan conocer el estado de salud de sus parientes dentro de las cárceles del país. Hay presos de quienes sus familiares no saben nada desde hace cuatro meses.

«Aparentemente no han sabido nada porque los reclusos están en el módulo donde estaban los positivos por COVID-19«, explicó Ordóñez.

Lea también: Juramentan a coronel Portillo como nuevo director del INP

Privados de libertad llevan meses sin recibir familiares

La Asociación de Privados de Libertad se ha comprometido en trasladar a los familiares y ubicarlos en dos centros de acopio ubicados en Tegucigalpa y San Pedro Sula. Sin embargo, son 7150 privados de libertad, lo cual dificulta poder ayudar a todos los familiares.

«Los familiares que están enterados siempre me buscan, pero hay personas que viven en lugares remotos, gente que tiene familiares cerca de las fronteras y no pueden movilizarse debido al estado de emergencia», explicó Ordóñez.

La Asociación llevó medicamentos para controlar los síntomas que presentaban los privados de libertad contagiados por la COVID-19. Además, gestionaron la llegada de brigadas por medio de la Secretaría de Salud, a los centros de reclusión.

«Estar encerrados y de remate no recibir la visita de ningún familiar es difícil. Hay personas que no tienen qué comer, aparte de los que les dan dentro de los centros penales», agregó.


🔹 Suscríbete gratis a más información sobre el #COVID-19 en nuestro WhatsApp haciendo clic en el enlace: bit.ly/whatsapptiempo