Redacción. Una supuesta competencia desleal de productos importados desde China está afectando gravemente a la micro y pequeña empresa hondureña, advirtió Victorino Carranza, representante del gremio, quien señaló que más de 1,000 negocios están prácticamente cerrados, con una pérdida estimada de 10,000 empleos.
Carranza explicó que estas importaciones masivas de artículos de baja calidad han inundado el mercado sin ningún control legal o fiscal, desplazando a los comerciantes locales que no pueden competir con los precios reducidos.

“Nos cuesta un bloomer L19 y ellos lo venden en L11. Esto no puede ser”, señaló, resaltando la presión que enfrentan los microempresarios.
El empresario recordó que históricamente existieron medidas que fortalecían al sector, como las exoneraciones fiscales compartidas, que permitían actualizar maquinaria y mejorar materias primas, y el Decreto 135, que establecía la compra del 30 % de la producción nacional por parte del Estado y licitaciones anuales por 50 millones de lempiras durante diez años.
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Según Carranza, estos mecanismos hubieran generado 500,000 millones de lempiras para la micro y pequeña empresa, evitando la actual crisis.

Sin embargo, criticó que los beneficios del Estado hoy se concentran en productos importados, dejando a los negocios locales sin apoyo.
“Hoy nos dan el toque de queda. La invasión China sin control está liquidando compañías”, aseguró, señalando que esta situación pone en riesgo la sostenibilidad de miles de familias que dependen de estos emprendimientos.
Afectaciones en el sistema productor
El gremio advirtió que, de no tomarse medidas urgentes, la pérdida de competitividad local seguirá aumentando y podría generar más cierres de empresas y desempleo en el sector.

Carranza hizo un llamado al gobierno para proporcionar financiamiento y apoyo técnico, con el objetivo de reactivar a los microempresarios y recuperar los empleos perdidos.
Actualmente, según sus datos, más de 1,000 micro y pequeñas empresas ya cerraron, principalmente en el Valle del Sula, afectando alrededor de 10,000 empleos directos.
La situación evidencia la vulnerabilidad del sector ante la competencia extranjera y la falta de políticas efectivas de protección y fomento para los negocios locales.