Pornografía está directamente relacionada con la depresión y ansiedad

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La investigadora Rachel Anne Barr, por medio de una serie de estudios descubrió que el consumo de contenido sexual o pornografía agudiza los problemas de depresión y en otros casos los origina.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. – Muchas personas creen que no existe nada dañino mientras se esconden tras un aparato electrónico en busca de pornografía, pero estudios neurológicos realizados han demostrado que este contenido sin ningún fin positivo más que placentero a corto plazo provoca depresión y ansiedad.

La investigadora Rachel Anne Barr, por medio de una serie de estudios descubrió que el consumo de contenido sexual o pornografía agudiza los problemas de depresión y en otros casos los origina.

Además, resaltó que las personas inician a perder el control de los impulsos, procesamiento de la memoria, tienen problemas de ansiedad agudos, sensación de vacío y disfunción eréctil en los hombres.

La pornografía, está definida sin más como un tipo de producto porque finalmente es parte de un mercado de producción que genera sus propias ganancias. Su único propósito es despertar una respuesta sexual en sus consumidores.

Su contenido no busca ni moralizar ni demonizar a los usuarios, es por eso que una serie de estudios neurológicos han demostrado los efectos no deseables del consumo de pornografía online. Puesto que, desde hace tiempo sabemos que el cerebro procesa la pornografía como si fuera una adicción a drogas fuertes y destructivas.

Barr, explicó en otras palabras, que el consumo de pornografía parece reconfigurar nuestros cerebros de una forma nada deseable, devolviéndolos a un estadio de desarrollo neuronal similar al de los niños. «Y ni siquiera hablaremos a fondo sobre los efectos sociales del consumo de pornografía en Internet», enfatizó.

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La pornografía está vinculada a síntomas depresivos

La científica, indicó que los efectos negativos de las películas o videos para adultos no solo afectan el cerebro de los consumidores o usuarios de estas páginas. Incluso, los actores y actrices que aparecen en estas producciones presentan estos problemas y repercusiones de salud mental mencionados.

Una causa probable que indican los exhaustivos estudios, puede ser que los cambios en la transmisión de dopamina estén agudizando problemas de depresión y ansiedad. Esto, crea y alimenta diversos problemas relacionados a la salud mental, además, resulta en una menor respuesta libidinal.

Es más, existen encuestas que han generado como conclusión que el consumo de pornografía está directamente relacionada con la presencia de síntomas depresivos. Asimismo, una menor calidad de vida y precaria salud mental.

Falsa percepción de la realidad

Desde la perspectiva neurológica, el problema de la pornografía, es que hace que el cerebro de los usuarios (adultos, se entiende) se comporte como el de un niño. Puesto que, se vuelve incapaz de controlar sus impulsos. Por otro lado, esta falta de control de impulsos tiene otro componente: las neuronas espejo.

Estas neuronas son famosas porque le hacen creer al cerebro que percibir sensorialmente algo es lo mismo que experimentarlo. Sobre esto, investigadores como Marco Iacobini creen que:

«El mecanismo de imitación del cerebro también sugiere que somos influidos automáticamente por lo que percibimos. Por lo que se propone un mecanismo neurológico viable para el contagio del comportamiento violento».