Por amenazas de pandilleros: Familia hondureña pide visa humanitaria para quedarse en EEUU

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ESTADOS UNIDOS. El hondureño Mario Alcerro fue deportado por segunda ocasión tras algunos meses recluido en el centro de detención en una ciudad norteamericana.

Su esposa Karla Hernández y sus tres pequeos hijos quedaron atrás en Miami mientras él fue traído nuevamente a Honduras; ahora buscan de alguna manera persuadir al gobierno federal de otorgarle a Alcerro visa humanitaria para que pueda regresar a los Estados Unidos.

Alcerro de 36 años de edad, fue deportado después de haber regresado a Estados Unidos ilegalmente tras haber sido expulsado previamente por agentes de inmigración.

El hondureño fue transportado de regreso al país a bordo de un avión en el que viajaban otros hondureños que también fueron deportados al mismo tiempo. El avión aterrizó en San Padro Sula donde Alcerro fue recogido por un familiar que lo llevó Tegucigalpa.

“Mi esposo está desesperado, dice que la situación de delincuencia en Honduras está muy mal y su vida peligra ahí”, dijo su esposa.

Hernández dijo que cuando habló con su esposo por teléfono un día de la última semana pudo oír disparos de arma en el barrio donde se está quedando de momento.

SÉPALO

El motivo por la que Alcerro y su familia se fueron de Honduras en el 2011 luego que fuese deportado fue el empeoramiento de la delincuencia de las pandillas en Honduras que ha generado un éxodo principalmente de menores en años recientes.

Sus hijos recibieron amenazas por parte de pandilleros y tal situación obligó a la familia a tomar la decisión de regresar a Miami a pesar de la deportación previa.

La pareja viajó en avión a la Ciudad de México y luego en autobús a la frontera. Cruzaron el Río Bravo en una pequeña balsa y entraron a Laredo.

La familia reanudó su rutina previa a la primera deportación hasta que Alcerro fue detenido de nuevo por las autoridades de inmigración a principios del año.

 

Créditos: Con información e imagen de Nuevo Herald