PNFAS: menos de una semana de haber llegado tenían algunas reclusas asesinadas

423
privadas de libertad
Entre las privadas de libertad asesinadas habían mujeres que solo tenían cuatro días de haber ingresado.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. La presidenta de la Asociación de Familiares de Privados de Libertad, Delma Ordóñez, informó que  algunas de las seis privadas de libertad que murieron en una reyerta dentro de la Penitenciaria Nacional Femenina de Adaptación Social (PNFAS) tenían menos de una semana de haber ingresado.

Ocurrieron cosas atroces durante la reyerta que, además,  dejó dos heridas en el Centro Femenino de Adaptación Social (Cefas), dijo la representante de los familiares de las reclusas.

Un dato nuevo, es que una de ellas estaba en estado de gestación y otra cargando un bebé en brazos, aún así, en medio de la reyerta las asesinaron a puñaladas y golpes.

De las privadas de libertad, hay mujeres de diferentes grupos y otras que no forman parte de ninguno. «Hay mujeres que no tienen nada que ver en esos problemas y también se van de encuentro».

Con lágrimas en los ojos ante la frustración de pedir al Instituto Nacional Penitenciario (INP) que actúe realmente ante lo acontecido, Ordóñez, dijo que entre las privadas de libertad asesinadas habían mujeres que solo tenían cuatro días de haber ingresado.

Otras áreas del centro de reclusión tenían las puertas cerradas con candados, lo cual evitó que el grupo en riña ingresará para atacar a más féminas.

«Estas mujeres son de reciente ingreso. Acaban de ingresar. Hay unas que tenían cuatro días de estar en el centro penal, hay que imaginarse el sufrimiento, tenían criaturas, algunas embarazadas, no se vale lo que está pasando», lamentó Ordóñez.

Lea también: Pepe ante caos en CEFAS: Rosita me llamó entre sollozos; «Nadie les abría»

Privadas de libertad «no duermen, tienen miedo»

Las privadas de libertad asesinadas, eran de reciente ingresó, por lo cual, aún no se les había juzgado. «Incluso estaban en un modulo donde cumplían una cuarentena para no infectar a las demás personas de la COVID-19».

Ordóñez asegura que las privadas de libertad estaban en cuarentena, solo días de haber ingresado. Las féminas, especialmente de los módulos 8 y 9, han platicado con sus familiares, manifestando el temor a otro ataque.

«Tienen miedo. No duermen, alteradas, con problemas de ansiedad y trastornos para dormir. Lo que más duele es que una de las privadas de libertad tenía una criatura en sus brazos y la otra estaba en estado de gestación. Tiene que aplicar le peso de la ley a quienes hicieron este delito», señaló.