Pescador advierte sobre peligrosa bacteria «come carne» en el golfo de México

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bacteria come carne
Reed tiene una cicatriz enorme de la cirugía y sufrió daños en los nervios.

ALABAMA, ESTADOS UNIDOS. A Reed Hardy, de 20 años, le encanta pescar y nadar, pero hoy en día el es muy cuidadoso.

A fines del año pasado, después de un viaje a la isla Dauphin, el codo comenzó a hincharse y los médicos no sabían por qué. Posteriormente, fue a cirugía y los médicos descubrieron bacterias peligrosas.

«Cuando me abrieron el brazo, encontraron Mycobacterium marinum», afirmó Hardy.

Su madre, Jayne, pensó que si bien no era Vibrio (otro germen), el hecho de que su hijo tuviera algún tipo de bacteria carnívora fue un shock. «Cuando el doctor salió y dijo que sabes que esto es lo que es, yo estaba como, oh Dios mío, ¿vamos a perder un brazo?»

Reed tiene una cicatriz enorme de la cirugía y sufrió daños en los nervios; pero no perdió su brazo.

«Escuché que las personas obtienen cosas así, pero nunca pensé que sería yo quien las obtendría», dijo Hardy. Asimismo, agregó que debió haber sido inconsciente de algún rasguño en su brazo.

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Advertencia

Los funcionarios de salud de Mobile dicen que eso es todo lo que se necesita para permitir que las bacterias malas entren en su cuerpo.

«Sabemos de gente que pesca y un anzuelo los cortó, escama de un pez, o pisaron coral», explicó Mark Bryant, portavoz del Departamento de Salud del Condado de Mobile.

Aquellos con raspaduras como cortes o llagas deben permanecer fuera de las aguas del Golfo.

«En cualquier lugar donde haya agua salobre, ahí es donde prospera, allí es donde se encuentran el agua salada y la agua dulce», añadió Bryant.

Reed y su madre quieren que la gente sepa que deben tener cuidado. Mirando su cicatriz que ahora se desvanece, se siente agradecido.

«No tuve que amputarme el brazo, tuve mucha suerte», dijo.

Los funcionarios de salud aconsejan a cualquier persona con sistemas inmunológicos comprometidos que sean extremadamente cautelosos; los pacientes con cáncer, diabetes u otras afecciones inmunodeprimidas son más susceptibles a los efectos dañinos de estas bacterias.