Pastor hondureño responde por qué la Biblia es 100% confiable

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Pastor La Biblia
Dennis Chavarría forma parte del cuerpo pastoral de la Iglesia Gran Comisión en San Pedro Sula.

CORTÉS, HONDURAS. En el marco del Día de la Biblia en Honduras, el pastor hondureño Dennis Chavarría, de la Iglesia Gran Comisión (IGC) dialogó con TIEMPO Digital para abordar un tema con el que los agnósticos y ateos tienden a cuestionar las Escrituras: ¿es o no verdad todo lo escrito en la Biblia?

Según explicó el pastor residente en San Pedro Sula pero originario de Tegucigalpa, lo que diferencia a la Biblia de cualquier otro texto que recibe el título de «sagrado«, es su contenido histórico, científico y antropológico comprobable en la actualidad.

Por ejemplo, mencionó él, «las ciudades antiguas que se mencionan en la Biblia fueron descubiertas en el siglo pasado, incluso en este, y eso comprueba que realmente existieron».

Esto no sucede así con otros escritos leídos por grupos que profesan otras creencias, señaló el pastor, que mencionan países y eventos que hasta el momento no se pueden corroborar, cosa que con la Biblia sí ocurre.

Por otro lado, Chavarría mencionó que el mayor entendimiento de la Biblia y su comprobación verídica surge luego de la reforma de Martín Lutero. Antes, las Escrituras no estaban traducidas, dejándolas expuestas al sesgo y a la mal interpretación intencionada. «Hace poco celebramos 500 años de la reforma«, señaló el pastor.

Ahora, la Biblia convertido en el texto más reproducido, traducido y comercializado en el mundo, cada persona puede leerla y someterla a juicio, señaló él.

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¿Se «escogieron» los libros a conveniencia?

El argumento que algunos no creyentes o anticlericales utilizan para poner en tela de juicio de la veracidad de la Biblia es que, supuestamente, durante la Edad Media, los líderes de la Iglesia Católica escogieron cuáles libros podían leerse y cuáles no, con la finalidad de cuidar sus intereses.

Sin embargo, al consultarle sobre esto, Chavarría aseguró, sencillamente, «La Biblia es inspirada por Dios«. Para conformar el canon, un concejo de expertos analizó y sometió a prueba cada escrito antiguo que se conocía en aquél entonces y que hacía referencia a Dios, pero en el proceso varios fueron descartados, ya sea porque se contradecían con otros o no iban acorde a las enseñanzas que contienen la mayoría de los demás libros. Es decir, si no coincidían, no eran Palabra de Dios.

Entonces, de esta manera se conformó la Biblia que hoy se conoce. Esta tiene un Nuevo y un Antiguo testamento, con 27 y 39 libros respectivamente, sumando 66. En cambio, la Biblia Católica tiene 73 libros en total: 46 en el Antiguo Testamento y 27 en el Nuevo.

La Biblia confirma lectura de libros en primeros años de la Biblia

En la misma Biblia hay evidencias de cuáles son algunos de los libros inspirados por Dios. Para el Nuevo Testamento, el proceso de reconocimiento y colección comenzó en los primeros siglos de la iglesia cristiana.

Desde sus inicios, algunos libros del Nuevo Testamento sí fueron reconocidos. Por ejemplo: Pablo consideró que los escritos de Lucas tenían tanta autoridad como el Antiguo Testamento. (1 Timoteo 5:18). De su lado, Pedro reconoció a los escritos de Pablo como parte de las Escrituras (2 Pedro 3:15-16). Esto muestra que algunos libros del Nuevo Testamento ya circulaban o entre las iglesias (Colosenses 4:16; 1 Tesalonicenses 5:27).

Comparado con el Nuevo Testamento, hubo muy poca controversia sobre el canon del Antiguo Testamento. Los creyentes hebreos reconocieron a los mensajeros de Dios y aceptaron sus escritos como inspirados por Dios. Sí ocurrió algún debate sobre el canon del Antiguo Testamento. Sin embargo, para el año 250 d.C., el acuerdo fue casi universal sobre la Escritura hebrea.

El único punto que permaneció sin consenso fue el de los libros apócrifos. La gran mayoría de los eruditos hebreos consideraron que la Apócrifa es un conjunto de buenos documentos históricos y religiosos, pero no al mismo nivel de las Escrituras hebreas.

Copias originales de La Biblia

Otra prueba de la veracidad de la Biblia, según Chavarría, es la gran cantidad de copias hechas a mano encontradas de cada uno de los libros. Copias idénticas, prácticamente sin errores entre una y otra.

Para entender mejor esto, el pastor lo explicó de la siguiente manera: libros como La Iliada y La Odisea los conocemos no por su texto original, sino por la reproducción manuscrita del mismo. Y así ocurre con la Biblia, la cantidad de copias exactas encontradas es mayor que cualquier otro texto antiguo.