Papa Francisco: “Es mejor ser ateo que un mal cristiano”

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“Es mejor ser ateo que un mal cristiano”
Papa Francisco

REDACCIÓN.- “Es mejor ser ateo que un mal cristiano” es una de las frases emitidas por el papa en una misa matinal en Casa Santa Marta.

Asimismo, realizó una crítica fuerte a los cristianos que explotan a otras personas o que llevan una doble vida o manejo de negocios sucios.

Recalcó que muchos seguidores de la fe católica se escandalizan. “Cuántas veces hemos oído, todos nosotros, en el barrio y en otras partes, ‘pero, para ser católico como aquel, es mejor ser ateo’. Ese es el escándalo. Te destruye. Te derriba. Y esto sucede todos los días”.

El pontífice citó varios ejemplos de cómo llevar una doble vida:

“Yo soy muy católico, yo voy siempre a misa, pertenezco a esta asociación y a esta otra; pero mi vida no es cristiana, no pago lo justo a mis empleados, exploto a la gente, soy sucio en los negocios, hago blanqueo de dinero… doble vida”, señaló el papa, según Radio Vaticana.

El sermón del papa Francisco, como es costumbre, fue una extendida improvisación sobre las lecturas bíblicas. En él, Jesús dice que es mejor ahogarse que hacer que otros pequen.

Basándose en ese pasaje, el catecismo católico dice que los escándalos incluyen a líderes empresariales que alientan el fraude, profesores que agitan a estudiantes y manipuladores que alejan a la gente de valores morales.

En otras palabras, cualquiera que lleve a otro a hacer el mal, directa o indirectamente, es responsable por el mal que ha alentado, dice la Iglesia. Así que cuando el papa Francisco compara a los cristianos con ateos, no es que haya perdido la razón, sino que está tratando de proteger a su rebaño.

Falsos cristianos

Mientras muchos de los pronunciamientos del pontífice son usualmente asumidos como interpretaciones novedosas de las doctrinas cristianas. El papa Francisco también estaba tocando un debate antiguo:

¿Es la salvación abierta a todos los creyentes o solo a aquellos que hacen el bien en la tierra?

El papa sugirió esto último en un lenguaje característicamente contundente: imaginó a un cristiano rico tocando las puertas del cielo diciendo: “‘¡Soy yo, Señor! ¿No te acuerdas? Yo iba a la iglesia, estaba cerca de ti, pertenecía a tal asociación, hago esto… ¿no te acuerdas de todas las ofrendas que hice?”

A lo que Jesús podría responder, según el papa:

Finalmente, “Sí, recuerdo. Las ofrendas, aquellas las recuerdo: todas sucias. Todas robadas a los pobres. No te conozco”.