Redacción. Una jueza federal estadounidense ordenó este viernes al gobierno del presidente Donald Trump repatriar a un migrante deportado por error en marzo a una prisión de El Salvador.
El salvadoreño Kilmar Armando Ábrego García vivía en Estados Unidos bajo estatus legal protegido hasta que lo trasladaron a El Salvador junto con cientos de presuntos pandilleros el 15 de marzo.
En 2019, durante el primer mandato de Trump, lo acusaron de ser pandillero, pero no lo condenaron por ningún delito y un juez prohibió su deportación debido al peligro que enfrenta en su país de origen.
La Casa Blanca reconoció esta semana que su expulsión fue un «error administrativo». Sin embargo, lo habían acusado de ser miembro de la Mara MS-13, declarada por Washington organización terrorista global.
Fue detenido «sin base legal» el 12 de marzo y expulsado tres días después sin «justificación legal», afirmó la magistrada Paula Xinis en una vista judicial de emergencia celebrada este viernes.
Como consecuencia, ordena a la administración «facilitar y llevar a cabo el retorno» del salvadoreño «a más tardar el lunes 7 de abril» antes de la medianoche porque tiene derecho a un «debido proceso de conformidad con la Constitución y los estatutos de inmigración que rigen» en Estados Unidos.
– «Daño irreparable» –
En opinión de la jueza «su permanencia en El Salvador, por razones obvias, constituye un daño irreparable».
El migrante está recluido en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), una megacárcel inaugurada en 2023 por el presidente salvadoreño Nayib Bukele. Bukele se ha convertido en un gran aliado de Trump.
Ábrego García está casado con la estadounidense Jennifer Vasquez Sura, que según la prensa identificó a su marido por una foto entre los detenidos trasladados al Cecot. Según documentos judiciales, tienen un hijo con «discapacidad».
Antes del auto judicial del viernes, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó que el salvadoreño «no regresará» a Estados Unidos.
El caso levantó ampollas entre los grupos de defensa de los derechos humanos.
Las oenegés y la oposición demócrata critican duramente al gobierno por haber enviado a migrantes en situación irregular a El Salvador, invocando la Ley de enemigos extranjeros de 1798. Además, se basan en elementos triviales como los tatuajes.
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