Opinión experta del Bid: Cuando el big data y el aprendizaje automático fomentan el desarrollo

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Es importante señalar que solo las estimaciones dinámicas de 2014 han sido validadas, por lo que las estimaciones de 2019 requieren de una validación final. Por otro lado, cabe destacar que estas técnicas de última generación no sustituyen en modo alguno a los censos ni a las encuestas de hogares que proporcionan datos esenciales en los que se basan estas innovaciones. No obstante, como lo muestra un estudio reciente que utiliza técnicas similares en Belice, estas técnicas son ampliamente aplicables en otros países. Adicionalmente, son relativamente económicas y tienen muchos usos potenciales que van más allá de la medición de la pobreza y la desigualdad de ingresos. Por ejemplo, las imágenes aéreas y los datos de teléfonos celulares empleados también pueden mostrar disrupciones en las redes de transporte, la existencia de asentamientos informales, la migración rural-urbana y un sinnúmero de otras tendencias cruciales para los esfuerzos de desarrollo a largo plazo.

Figura 2: Mapa de principales carreteras de Haití obtenido a partir de datos de telefonía móvil

Una posible innovación para los formuladores de políticas

Los gobiernos del mundo en desarrollo, incluyendo en países de América Latina y el Caribe, a menudo enfrentan un dilema. Deben decidir si realizar costosos censos y encuestas de hogares a fin de adquirir indicadores socioeconómicos precisos o utilizar ese dinero en inversiones sociales. Esto crea un círculo vicioso, dado que los indicadores socioeconómicos precisos también son esenciales para que las intervenciones sociales sean eficaces. Las nuevas técnicas de big data y el aprendizaje automático ofrecen una solución para obtener estimaciones actualizadas, precisas y geográficamente detalladas de las condiciones sociales entre los esfuerzos a gran escala que suponen los censos y las encuestas de hogares. Dichas técnicas ayudan a eliminar el gran desfase temporal de la recopilación de datos, y podrían suponer un gran avance para los formuladores de políticas en la región.


Jennifer Linares es economista de país en el Banco Interamericano de Desarrollo, donde se encarga del monitoreo macroeconómico de Haití y de la gestión de todos los productos de conocimiento relacionados con este país.