Opinión de Miguel A. Porrúa: La Agenda Digital en AL: Un avance a distintas velocidades

936
Las causas detrás del avance de la agenda digital varían según el país, pero algunos elementos aparecen con persistencia en los países que avanzan con mayor lentitud.

Por Miguel A. Porrúa. -Hoy en día, el 73% de los países de América Latina y el Caribe cuentan con una estrategia de gobierno digital. En una época en la que prácticamente cualquier producto puede contratarse, modificarse, disfrutarse y/o cancelarse a través de un teléfono o una computadora, la brecha digital entre las empresas privadas y los gobiernos se nos puede hacer abismal. Pero lo cierto es que el esfuerzo -y el interés político- para empujar el avance de la agenda digital en el gobierno y poner la tecnología al servicio del ciudadano está ahí.

La profundidad de esa agenda, y sobre todo su nivel de uso, sigue siendo una de las cuentas pendientes de nuestra región. Según un estudio recientemente publicado por el Banco Interamericano de Desarrollo, menos del 30% de los trámites pueden hacerse enteramente en línea, y únicamente el 7% de los ciudadanos realizó en línea su último trámite con el gobierno.

En otras palabras: nuestros gobiernos y nuestros ciudadanos siguen padeciendo el síndrome del papel o el certificado.

El avance de la Agenda Digital y sus cuentas pendientes

La gran marcha hacia el gobierno digital tiene ya algunas historias de éxito para contar, pero la realidad es que no todos los países han mostrado el mismo nivel de avance de la agenda digital y queda por delante un largo camino.

Cada dos años, el reporte de Naciones Unidas e-Government Readiness reparte alegrías y frustraciones entre políticos y gestores, ya que proporciona un análisis objetivo de cómo progresó cada país en sus planes y cómo se compara con el resto del mundo. Su edición 2018 dejó para América Latina y el Caribe sensaciones encontradas.

Por un lado, la región logró colocar cinco países entre los 50 primeros del ranking por primera vez en la historia, teniendo a Uruguay como abanderado en la posición 34. Sin embargo, la nota media de grupo no es tan alentadora: todavía 12 países de nuestra región continúan por debajo de la posición 100.

“En América Latina, menos del 30% de los trámites pueden hacerse enteramente en línea, y únicamente el 7% de los ciudadanos realizó en línea su último trámite con el gobierno”
Las causas detrás del avance de la agenda digital varían según el país, pero algunos elementos aparecen con persistencia en los países que avanzan con mayor lentitud. Las estrategias digitales no logran convertirse en planes de acción con metas, actividades, responsables, cronogramas y… recursos, sobre todo recursos.

Además, en muchos de los países no existe un diseño institucional que cumpla al menos tres objetivos claros: (1) que conecte con la máxima instancia de toma de decisiones, (2) que establezca mecanismos de coordinación con todos los actores relevantes dentro y fuera de la administración pública y (3) que proporcione apoyo para la implementación a todo el aparato público.

Aumento de la competitividad, la verdadera ganancia

Los recursos financieros para invertir en proyectos de gobierno digital son aún escasos. Un reciente estudio realizado por el BID en un país de Centroamérica mostró que el 97% de las oficinas públicas no tenían presupuesto para invertir en proyectos que impulsaran el avance de la agenda digital.

Sin embargo, las iniciativas en esta área empiezan a mostrar un impacto destacable tanto en los ciudadanos y empresas como en el propio gobierno. Durante la recientemente celebrada V Reunión de Ministros de Gobierno Electrónico de América Latina y el Caribe se discutió extensamente cuál es el valor del gobierno digital y su impacto económico incluso al nivel de trámites individuales.

Se estima, por ejemplo, que Brasil está ahorrando más de 200 millones de dólares al año sólo a través del recaudo electrónico del Impuesto de Propiedad de Vehículos Automotores (IPVA). Otro ejemplo es Ecuador, cuya Modernización del Registro Civil en 2011 ha tenido un impacto en ahorro de desplazamientos y tiempos de espera valorado en más de 400 millones de dólares.

” Brasil está ahorrando más de 200 millones de dólares al año sólo a través del recaudo electrónico del Impuesto de Propiedad de Vehículos Automotores”

Pero los ahorros para ciudadanos y gobiernos son sólo una de las contribuciones del gobierno digital a América Latina y el Caribe. La más importante seguramente es la que puede hacer a la competitividad regional.