Opinión de Filiberto Guevara: El gran factor de la unidad de la oposición

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Doctor y escritor, Filiberto Guevara Juárez.

Por: Filiberto Guevara Juárez. -A veces creemos saber algo. Pero, cuando nos preguntan sobre ese “algo” y, nosotros mismos nos hacemos esa misma pregunta, es entonces, cuando nos damos cuenta, que realmente no estamos seguros sobre el conocimiento de ese “algo”; tal y como suele sucedernos con las palabras, que a diario utilizamos.

Muchas veces, utilizamos una palabra sin saber exactamente lo que significa dicha palabra.

Si no sabemos qué significa una palabra, ¿cómo podremos tomar plena conciencia de su significado? Resulta que, debemos saber, que no se puede estructurar conocimiento, desprovisto de la palabra.

Es interesante que, desde la perspectiva cristiana, a la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, el Evangelio de San Juan, la denomina con la palabra Logos (en griego), lo cual, vendría a significar: razonamiento, argumentación o discurso. Así pues, hay algo de misterio en cada palabra que pronunciamos.

Misterio éste, que sólo se nos revela, cuando decidimos investigar, qué significa exactamente, la palabra que pronunciamos cuando queremos expresar una idea, un sentimiento, una acción. Veamos pues, las tres palabras claves del presente artículo de opinión: factor, unidad, y oposición tienen un significado concreto cada una de ellas. Pero si las conjuntamos; adquieren un significado o connotación mucho mayor.

Así pues, factor según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (RAE), significa: “Elemento o causa que actúan junto con otros”. Y, al ligar esa palabra con la otra palabra: unidad, tendremos qué dicha palabra según la RAE significa: “Propiedad de todo ser, en virtud de la cual no puede dividirse sin que su esencia se destruya o altere”.

Al relacionar las dos palabras anteriores, con la palabra oposición, nos daremos cuenta que, según la RAE, dicha palabra significa: “Acción y efecto de oponer u oponerse”. Habiendo llegado hasta este punto, ya podemos preguntarnos y, a la vez, respondernos, ¿cuál es el gran factor de unidad de la oposición política en Honduras?

La respuesta debe ser ésta: ¡Fuera JOH! Porque ese, ¡fuera joh!, encierra todo un sentimiento de oposición política, que implica: ¡fuera de Honduras!: la corrupción, la impunidad, la injusticia, el narcotráfico, la criminalidad organizada, la mentira, la falta de transparencia, la falta de institucionalidad, la falta de dignidad como nación, la falta de seguridad jurídica y Estado de derecho, la falta de veracidad…etc.

En fin… el, ¡fuera joh!, no es tan simple, cómo al simple oído se escucha. Hay algo más misterioso y profunda en esa expresión. Eso, fue lo que nos quiso transmitir en su discurso el día de ayer sábado,16 de noviembre de 2019, en la ciudad de San Pedro Sula, en la «gran marcha de la dignidad de la oposición política», el líder liberal, y actual Presidente del Central Ejecutivo de dicho partido político, Luis Zelaya.

Hasta lo más escépticos, deben admitir que, Luis Zelaya, tiene toda la razón, cuando llama a toda la oposición política de nuestro país, para que nos unamos contra la narcodictadura, y el narcogobierno, de joh. Ese gran factor de la unidad de oposición contra joh, debe servir para originar una unidad de propósitos, a lo interno de cada partido político de oposición y, de todos los partidos políticos, de oposición a la actual narcodictadura de joh.

Así pues, toda la oposición política al narcogobierno del Partido Nacional, debe saber que es imperativo,tomar conciencia que el gran factor de oposición que nos debe unir es: ¡fuera joh!

Porque el gran problema es que Juan Orlando Hernández se está acostumbrando a mandar, y gran parte del pueblo hondureño a obedecer. Porque según el laureado escritor nicaragüense, Sergio Ramirez: “el cerebro de quien obedece, y entra a participar de la simulación, se produce también, por reflejo, una degradación simétrica”. “Cree más en lo que supone que ve su líder que en lo que ven sus ojos, compartiendo así su delirio; a veces anticipándose a él y siempre reforzándolos”.

“El neurocientífico de la Universidad de Ontario, Sukhvinder Obhi, explica que las neuronas del que obedece crean una “mímica inconsciente”, de ahí que no necesita vivir algo en carne propia para sentir empatía con el que manda, cuya “experiencia” es suficiente para convertirse en la experiencia del obediente.”.