Opinión de Filiberto Guevara: ¿Cómo debe ser un centro de triage moderno?

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triaje Danlí
El nuevo centro de triaje. Foto referencial.
Filiberto Guevara, médico y escritor.

Por: Dr. Filiberto Guevara Juárez. -Actualmente, se nos quiere hacer creer que un triage bonito en apariencia es un triage moderno, lo cual no es cierto, porque un triage moderno y funcional aparte del confort, debe brindar seguridad médica  a los pacientes, y no una contraproducente y falsa seguridad en la salud de las personas.

En dicho sentido, resulta que, para que un triage sea seguro médicamente para las personas, requiere en primer lugar, que cada triage cuente con un centro de estabilización donde se le brinde la vigilancia médica adecuada y la administración de oxígeno de bajo flujo a los pacientes cuando se necesitare.

Además, al momento de llegar la persona al triage, se les haga siempre, una prueba de tamizaje de antígeno para SARS-CoV-2,y si fuere necesario una prueba rápida por COVID-19, y la prueba PCR-TR, dependiendo de los resultados de las pruebas anteriores; y conforme a protocolo, se le hagan a las personas pruebas laboratoriales clínicas elementales, para determinar si el paciente comienza a complicarse con un proceso inflamatorio o coagulopatía.

Actualmente estas practicas  no se está haciendo inmediatamente, ya que a los pacientes se les está dando la orden para que se los hagan en laboratorios clínicos privados, pero como dicho exámenes de laboratorios, pueden costar varios miles de lempiras. La gente pobre ya afectada por la falta de empleo en la actual pandemia, no se los puede hacer ,y termina por morir y complicarse en sus hogares, teniendo que ir de emergencia a un hospital público, donde muchas veces termina en una unidad de cuidados intensivos (UCI), costándole al Estado, alrededor de cien mil lempiras diarios, y aun así, puede terminar muriéndose, lamentablemente.

Resulta que, un paciente afectado por la COVID-19 puede verse aparentemente bien y sus signos vitales estar normales. No obstante, para saber si ese paciente se está complicando es necesario efectuarle un test de exámenes de laboratorio clínico anteriormente apuntados, porque se están viendo mundialmente muchas muertes rápidas hasta en 48 horas por COVID-19 en pacientes aparentemente sanos, ya que esta enfermedad es traicionera clínicamente.

Para evitar todo lo anterior, el Estado debe modernizar a los triages, equipándolos con laboratorios clínicos móviles y equipo de Rayos X móviles.

Y, debido a que esos triages, son operados en la parte médica por médicos generales con poca experiencia, deberá dotarse a esos triages con servicio de internet de alta capacidad, para que los médicos generales puedan enviar al instante a un médico especialista en medicina interna de un hospital público, los resultados de los exámenes de laboratorio clínico y examen de radiografía de tórax del paciente,si fuere necesario, para que sea analizado integralmente por el médico especialista, mediante información clínica adicional del paciente, que le brinde el médico general.

En la práctica médica se debe seguir el principio que reza: «ante todo, no hagas daño». Sucede que, al no operar un triage con los servicios mínimos de calidad, se le está dando una peligrosa y falsa seguridad médica a los pacientes. Eso, debe corregirse lo más pronto posible

Se sabe que todo el problema socioeconómico, en todos los países, se ha dado por el problema de salud ocasionado por la pandemia COVID-19, y si en nuestro país, no se empiezan a manejar en forma sabia, competente, científica, inteligente, y responsablemente a los pacientes en los distintos niveles de atención, incluyendo los triages, el problema socioeconómico se agravará debido al confinamiento obligado de las personas en sus hogares.

No es correcto y ético que a través de los medios de comunicación social el actual gobierno nos quiera vender la falsa idea de que un triage bonito y confortable es un triage moderno y seguro para los pacientes. No se puede construir nada sobre la mentira, sobre la falsedad, porque eso es contraproducente y dañino para la nación hondureña.

San Pedro Sula, 31 de agosto de 2020.