Opinión de Ernesto Stein: Una receta del Reino Unido para combatir el coronavirus

373
El modelo, aplicado al Reino Unido y a EE.UU., analiza el impacto del coronavirus sobre el número de muertes, y demanda de camas en unidades.

Por Ernesto Stein. -Esta semana, investigadores del Imperial College publicaron un artículo importantísimo. Presenta un modelo epidemiológico, y evalúa intervenciones para reducir el contacto entre la gente y así desacelerar la transmisión del coronavirus COVID-19. El modelo, aplicado al Reino Unido y a EE.UU., analiza el impacto sobre el número de muertes, y sobre la demanda de camas en unidades de terapia intensiva. Los resultados son sorprendentes, relevantes para nuestra región, y permiten delinear una estrategia para luchar contra el virus.

Antes de evaluar las políticas públicas que diversos países están utilizando para enfrentar esta crisis –cuarentenas, cierre de escuelas y universidades, distanciamiento social– el estudio discute las consecuencias de no hacer nada. Son aterradoras. En el Reino Unido, el número de muertes superaría el medio millón. En EE.UU., serían 2,2 millones. La capacidad hospitalaria se vería absolutamente desbordada. El Reino Unido tiene 8 camas en terapia intensiva cada 100,000 habitantes. ¡La demanda en caso de no hacer nada sería de 280!

Gráfico 1. Las consecuencias de no hacer nada

Las consecuencias de no hacer nada contra el coronavirus serían graves para Reino Unido y Estados Unidos y también para América Latina y el Caribe

Fuente: Ferguson et al. (2020).

Las políticas evaluadas son las siguientes:

  • Aislamiento de casos sintomáticos en el hogar por 7 días, recortando el contacto externo en un 75%, preservando el contacto en el hogar. Asume 70% de cumplimiento.
  • Cuarentena voluntaria en el hogar: todos los miembros del hogar de un caso sintomático permanecen en el hogar por 14 días, duplicando el contacto dentro del hogar, pero recortando el contacto con la comunidad en un 75%. Asume 50% de cumplimiento)
  • Distanciamiento social de mayores de 70: reduce el contacto en el trabajo en 50%, aumenta el contacto en el hogar en 25% y reduce otros contactos en la comunidad en 75%. Asume un cumplimiento del 75%.
  • Distanciamiento social de toda la población: Todos reducen el contacto fuera del hogar, de la escuela y del trabajo en un 75%. El contacto en la escuela no se altera, en el trabajo se reduce en 25%, y dentro del hogar aumenta en 25%.
  • Cierre de escuelas y universidades: cierran todas las escuelas, pero el 25% de las universidades continúan abiertas. Los contactos en el hogar para familias con estudiantes aumentan en 50%; los contactos en la comunidad aumentan un 25%.

Políticas de mitigación vs. políticas de supresión

Además de evaluar estas políticas individualmente, el articulo evalúa paquetes de política, que agrupa en dos categorías: políticas de mitigación, y políticas de supresión. Si bien las políticas de mitigación buscan “aplanar la curva”, son totalmente insuficientes, aun en el caso de la combinación más ambiciosa, que comprende la aplicación por tres meses de la política de aislamiento de casos sintomáticos, la cuarentena voluntaria de sus familiares, y el distanciamiento social de mayores de 70 por 4 meses. El número de muertes en el Reino Unido cae al 50% (nivel todavía absolutamente inaceptable), y el pico de demanda de camas de terapia intensiva se reduce en un 67%. Aun así, supera la capacidad disponible por un factor de más de 10.

Gráfico 2: Medidas de mitigación

Es esencial mitigar el impacto del coronavirus en América Latina y el Caribe

Fuente: Ferguson et al. (2020).

La supresión es mucho más efectiva, pero hay una trampa: al terminar la política, se puede generar un pico tan grave como en el caso de no hacer nada. El riesgo es que sea pan para hoy, hambre (o muerte) para mañana. ¿A qué se debe esto? Está relacionado con la insuficiente inmunidad comunitaria o herd immunity.

La importancia de la inmunidad comunitaria

Cuando uno hace una campaña de vacunación, no solo protege a los vacunados. También protege al resto de la población. Al proveer inmunidad a una porción de la población, se reduce el número reproductivo básico R0, o sea, el número de personas promedio a las que cada infectado contagia. A mayor proporción de vacunados, menor probabilidad de contagio. Así, la vacuna genera inmunidad comunitaria, y contribuye a frenar el avance de la enfermedad.

En ausencia de una vacuna contra el COVID-19, la inmunidad la da la exposición al virus. Cuanto mayor es el porcentaje de la población expuesta, mayor la inmunidad comunitaria, y menor el pico esperado en la población afectada tras finalizar las políticas de supresión. Esto se refleja en el gráfico 3, que refleja la demanda por camas en terapia intensiva en el caso de estas políticas, aplicadas durante 5 meses.