OMS advierte riesgos de radares como los que usa la Policía de Viabilidad en Honduras

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En las carreteras de Honduras, los agentes policiales con radares para control de velocidad son cada vez más frecuentes.

Ante la preocupación de miles de personas alrededor del mundo que trabajan con radares o viven en cercanías de estos aparatos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) elaboró un estudio donde explican los riesgos y precauciones a tomar.

¿Qué es? El radar es un sistema que usa ondas electromagnéticas para medir distancias, altitudes, direcciones y velocidades de objetos estáticos o móviles como aeronaves, barcos, vehículos motorizados, formaciones meteorológicas y el propio terreno.

Los tipos comunes de radar son para control de tráfico aéreo, del tiempo, militares, marítimos y de control de velocidad. En el caso de Honduras, este último se ha empezado a utilizar con más frecuencia en las carreteras a nivel nacional. Esto por la policía de Viabilidad y Transporte.

En primer lugar, estos sistemas operan en Radio Frecuencias (RF).

«La energía que los sistemas de radar emiten varían desde algunos millivatios (radar de control de tránsito que usan los policías) hasta muchos kilovatios (radares espaciales de gran alcance)», indica el estudio.

Aunque al pensar en ondas electromagnéticas podría relacionarse o vincularse con el cáncer, los análisis realizados por la OMS detectaron efectos en la salud diferentes.

«Ellos probaron respuestas fisiológicas y termo-regulatorias, cambios en el comportamiento y efectos tales como la inducción de la opacidad de los lentes (cataratas) y consecuencias reproductivas adversas debido a exposiciones agudas a niveles relativamente altos de campos de RF», explicaron.

Asimismo plantearon que los altos niveles de RF pueden causar quemaduras y shock, interferencia electromagnética, reducción de la resistencia física, aversión al campo y disminución de la habilidad para realizar tareas mentales.

Medidas de protección

Al tiempo que puede ocasionar el encendido de líquidos inflamables y explosivos que estén en cercanías de radares. Los riesgos llevaron a organizaciones internacionales a trabajar en medidas de protección para eliminar o reducir los efectos.

La OMS plantea que en la mayoría de países se elabora una documentación completa; esta incluye declaración de impacto ambiental antes de instalar o construir un radar.

Dependiendo de los niveles de RF, los trabajadores deberían usar equipo de protección personal para asegurar el cumplimiento de los estándares de exposición.

Estos pueden ser trajes conductores, guantes, zapatos de seguridad y otro tipo de equipos de protección personal para los campos de RF que ahora están siendo comercializados.

Cabe destacar que para medir los niveles de RF debe realizarse justamente frente al radar evaluado. Mientras que cuando están ubicados en áreas públicas es difícil medirlo y vale más no exponer a los empleados.

A continuación algunas indicaciones de la OMS sobre cada tipo de radar:

Radar de control de tráfico aéreo: usado para rastrear la ubicación de aviones y para controlar su aterrizaje en aeropuertos. Generalmente están localizados en posiciones elevadas, inaccesibles a las personas que están en el suelo. Estos sistemas no plantean un peligro al público en general.

Radares del tiempo: están a menudo conjuntamente ubicados con los radares de control de tráfico aéreo en zonas de aeropuertos. Bajo condiciones normales, no plantean ningún peligro al público en general.

Radar militar y marítimo: este sistema dependerá del tamaño y las instalaciones donde estén ubicados. Los miembros del público en general no deberían estar expuestos a estas emisiones durante las pruebas. El persona debe utilizar equipo de protección.

Radares de control de velocidad: son llevados portátilmente por policías en muchos países. El promedio de la potencia de salida es bastante bajo, algunos milivatios. Por eso no se consideran peligrosas para la salud, aunque sean usadas muy cerca del cuerpo.

Fuente: Organización Mundial de la Salud