¿Nueva normativa en el Catarino Rivas? Regulan ingresos al hospital de SPS

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Cientos de ciudadanos esperan a diario por noticias de sus familiares internados en el hospital.

SAN PEDRO SULA, HONDURAS. Como un secreto a voces han mantenido las autoridades del Hospital Mario Catarino Rivas de SPS, al norte del país, la supuesta nueva normativa que regula los ingresos al centro asistencial.

¿Fue socializado con los sectores involucrados y afectados? ¿Cómo y dónde anunciaron esta normativa? La información fue brindada a ciudadanos por los mismos guardias de seguridad del hospital sampedrano.

Un grupo de jóvenes universitarios se organizaron para llegar al centro asistencial y entregar platos de comida a los cientos de hondureños que a diario esperan noticias de sus familiares y allegados internos.

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Muchos de ellos no cuentan con los recursos económicos y, según la organizadora de la visita, Liz Villeda, solo querían tener un pequeño gesto con ellos para hacer su espera un poco más tranquila y sencilla.

Cuando llegaron a los portones este pasado fin de semana, en tres vehículos, los guardias de seguridad los detuvieron. El personal sostenía que ahora no se ingresaba cuando querían, sino que tenían que solicitar un permiso una semana antes.

Con la buena intención, pidieron ir a administración para conseguir la autorización y proceder con la entrega. No obstante, cuando llegaron a las oficinas, no había nadie. Al parecer, durante los fines de semana no hay personal que pueda atender estas situaciones.

Ante la negativa de los guardias, decidieron llamar a las personas que estaban adentro del centro hospitalario. Sin importar cómo, se instalaron frente al portón e iniciaron con la entrega de la comida.

Villeda aseguró que fue penoso tener que molestarlos. Manifestó que muchos de ellos, por un plato de comida, abandonaron largas filas que habían empezado en la madrugada.

Otros, por su parte, consiguieron quién les cuidara el puesto para poder comer un poco.

Aunque desde tiempo atrás se anunció que se tomarían medidas de seguridad a lo interno del Catarino Rivas, no se mencionó la regulación de los ingresos. Asimismo, hay un problema de comunicación y difusión de las decisiones tomadas.

Cabe recordar que diariamente, decenas de personas llegan al hospital a hacer entrega de víveres, comida e insumos a los necesitados. Ante las “trabas” impuestas a quienes tienen buenas intenciones, ¿seguirá enviándose ayuda al Catarino Rivas?