Navidad con pólvora: cuatro quemados en el Catarino Rivas; niño con amputación

1139

Cortés, Honduras. «Navidad sin cohetes no es Navidad»: dicen algunas personas. Sin embargo, las consecuencias graves de algunos explosivos se cuantifican en el país; el martes cuatro quemados ingresaron al Hospital Mario Catarino Rivas, de San Pedro Sula.

Según comunicó el departamento de Relaciones Públicas de ese centro hospitalario, el 24 de diciembre, durante la noche, ingresaron pacientes con quemaduras muy delicadas.

De tal forma que en el detalle proporcionado a los medios de comunicación, se describe que un niño de 14 años años de edad fue internado después de que «un mortero explotó en su mano derecha».

Por lo tanto tuvo lesiones en sus «dedos anular y dedo meñique, fractura y  acortamiento del falange distal (hueso)», informaron los médicos.

El lamentable accidente ocurrió en la comunidad de Tegucigalpita, en el municipio de Omoa.

Le amputaron sus dedos 

Otro menor de edad, con apenas ocho años edad, perdió una de sus extremidades debido a la manipulación de pólvora.

Se trata de Héctor Bardales, quien resultó con graves quemaduras en su mano derecha producto de la explosión de un artefacto de pólvora.

En Tegucigalpa: Nochebuena deja tres niños con quemaduras y amputaciones

Según se conoció ayer, el niño es originario de Santa Cruz de Yojoa y tras el grave percance llamaron al Cuerpo de Bomberos. Al llegar los paramédicos lo atendieron y lo trasladaron a una clínica de la localidad, pero luego lo remitieron al Catarino Rivas.

Según el informe de los apagafuegos, el niño presentaba una amputación en su mano. No hay más detalles sobre su estado de salud.

Dos adultos

En el escrito también se comunicó que un hombre de 25 años de edad llegó al sanatorio con una «quemadura por pólvora grado II en su mano derecha». Es residente en la Capital Industrial y ya le dieron de alta.

Por su parte, el número tres es un paciente de 27 años. Llegó desde el municipio de Omoa porque una bomba le estalló en el «ojo derecho», explicaba el informe. Por ende tuvo un «trauma ocular». Favorablemente no perdió su ojo.