Misterios de Cerro Erapuca ponen a “temblar” a pobladores de occidente

1718

COPÁN. El imponente Cerro Erapuca se encuentra escondido entre las faldas y montañas del occidente de Honduras. Situado entre pequeñas poblaciones coloniales indígenas como Belén Gualcho y Santa Rosa, este accidente natural guarda como un tesoro sus tradiciones, folclore y muchas cosas aún sin resolver.

Una gira por la localidad más montañosa de Honduras, yendo por las zonas de Copán y Ocotepeque; es en estos lugares donde el clima, los paisajes la gente y la gastronomía comienza a cambiar, todo aquello a lo que como hondureños estamos acostumbrados.

[ot-caption title=”” url=”http://www.tiempo.hn/wp-content/uploads/2015/11/fotojerson1.jpg”]

Saliendo un día domingo muy temprano por la mañana se puede comenzar a divisar lo sorprendente del recorrido con sus maravillosas infraestructuras entre los cuales destacan: El Tenán, El Duende y Celaque.

El trayecto nos hace pasar por los pueblos de Cucuyagua, San Pedro Copán, La Unión, El Trigo, para luego emprender un viaje de una hora cuesta arriba, en medio de cafetales, bosques de pino y liquidámbar. La neblina al llegar casi a los dos mil metros de altura hace parecer que los pobladores viven en las nubes o en el cielo.

Al llegar a carreteras copanecas se despeja la neblina y mientras acaricia un aire frío se divisa justo en el fondo una iglesia de tres cúpulas llamada La Sagrada Familia que se encuentra en pie desde hace unos 300 años, dándoles la bienvenida a los visitantes. Esta hermosa construcción tiene un altar en relieve de madera y pinturas religiosas de gran valor.

[ot-caption title=”” url=”http://www.tiempo.hn/wp-content/uploads/2015/11/fotojerson1.jpg”]

Los mercados ofrecen casi de todo lo que la tierra les provee: papas, patastes, yucas, cebollas, berros, frijoles, rábanos, café recién hecho, atol chuco, tamales, montucas, entre otros.

Aún cuando el visitante no encontrará artículos artesanales, el folclore de ese lugar es único por su gran colorido.

En el occidente de nuestro país parece que el tiempo se detuvo o que en realidad no importa, pues la gente ve pasar la vida sin la prisa de las grandes ciudades.

[ot-caption title=”” url=”http://www.tiempo.hn/wp-content/uploads/2015/11/fotojerson3.jpg”]

Aunque las personas son un poco tímidas, no hay nada mejor que una conversación para romper el hielo, ya que reciben pocos visitantes, lo cual hace de este lugar en las nubes, un paseo más que imperdible, que es imperdonable no visitar.

Éste es, como dicen los publicistas españoles para promover sus comunidades rurales, “el pueblo adonde nunca pasa nada, ¿y a usted cuánto hace que no le sucede una de estas experiencias?

data=IJPm8cONmvt5mjhbXqOBNo5Ihxhx8se_720AHF4Jh6tyJf1X9ru_,gXQ5LjajmuTs4s0f-EnRVUXt6PFX6xZAnyIogFYQF4ZqoscTREKa40q08R_gETQCUQD1C9-MnS0qirh3rQc5g4muOppTRw

[ot-caption title=”” url=”http://www.tiempo.hn/wp-content/uploads/2015/11/fotojerson.jpg”]

Todos sueñan con llegar hasta la cima del gran Erapuca, pero su temor está por encima de cualquier anhelo, muchos comentan que para llegar a la cúspide es necesario llevar; agua, comida y carpa para dormir; ya que la misión por dicha selva parece de alto riesgo. Rumores se han oído durante años, por ejemplo: “Algunas personas se han perdido al tocar ciertas plantas o frutas del lugar, sospechan que en el interior de esta reserva natural haya fuego (algo como un volcán dormido)”,  otros dicen que en el cerro hay cantidad enorme de oro y rasgos de una civilización perdida.

La curiosidad los despierta pero a la vez temen recorrer uno de los caminos que según muchos es difícil de transitar.

Sin dudas estos lugares son parte de nuestro patrimonio y sus leyendas parte del folclore hondureño.

 

Redacción web: Jerson Ariel Trigueros / ayuda informativa de SPC TV

Fotos: Cortesía de Darwin Josué Rodríguez