Miami bajo toque de queda luego de violentas protestas por George Floyd

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Una protesta en Miami Dade por la muerte de George Floyd y en contra de la violencia policial el sábado por la tarde se tornó violenta, con autos patrulleros incendiados y la Policía lanzando gases lacrimógenos a los manifestantes.

Alrededor de las 7:30 p.m. la policía comenzó a arrojar gas lacrimógeno para dispersar una multitud afuera de la estación del Departamento de Policía de Miami en el downtown ubicado en 400 NW 2nd Ave. Cerca de ahí, debajo de la autopista I-95, dos carros de la Policía fueron incendiados.

El alcalde de Miami, Francis Suárez, dijo al Canal 10 en la noche que “no harían nada para contrarrestar a los manifestantes”. Pero que se suponía que la protesta iba a terminar a las 7 p.m. Agregó que tuvieron que actuar para proteger la propiedad de la Policía.

“Pasó de ser algo pacífico a algo que dañó los autos de la Policía”, agregó el alcalde.

La orden de dispersión

Alrededor de las 8:20 p.m., la Policía de Miami-Dade informó en Twitter que había emitido “una orden de dispersión” que ordena a todas las personas reunidas fuera o dentro del cuartel general del Departamento de Policía de Miami que abandone la zona.

El tuit agrega que si no se van, estarían entrando a una propiedad sin permiso y serían arrestados.

“Si se resisten al arresto, pueden estar sujetos a otra acción policial, que puede incluir el uso de municiones menos letales que podrían causar un riesgo significativo de lesiones a los que permanecen. Comience a partir de inmediato y siga las instrucciones de los oficiales”, dijo el alcalde en el tuit.

Un poco después de las 8:30 p.m., la oficina del alcalde de Miami-Dade, Carlos Giménez, informó que el condado implementará un toque de queda a partir de las 10:00 p.m. del sábado.

Miami Dade suspende el transporte

A las 9 p.m. el Departamento de Policía informó a través de un tuit que desde el domingo, la ciudad de Miami implementará un toque de queda de 8 p.m. hasta las 6 a.m.

Alrededor de las 9:10 p.m. del sábado, imágenes de televisión del Canal 10 mostraban a multitudes de personas entrando al centro comercial Bayside Marketplace y corriendo.

El alcalde Giménez advirtió en declaraciones al Canal 10 que si habían saqueos “se tomarían medidas rápidas”.

Las imágenes mostraban a la Policía también entrando al centro comercial.

A las 10:00 p.m. las autoridades de tránsito del Condado anunciaron a través de un tuit que todos los servicios de tránsito de Miami-Dade, incluyendo Metrorail, Metromover, Metrobus y el programa GO Nightly, se habían suspendido.

A las 10:30 p.m., media hora después del comienzo del toque de queda de Miami-Dade, todavía habían disturbios en el downtown de Miami.

Actúa la policía de Miami Dade

La policía de Miami lanzó cuatro granadas de gases lacrimógenos cerca de unas barricadas en NE 2nd St. para dispersar a un grupo de alrededor de 20 personas.

Varios helicópteros volaban sobre el área y la policía arrestó a varias personas que estaban incumpliendo con el toque de queda.

Alrededor de las 11:30 p.m. la policía comenzó a tomar medidas más fuertes, arrestando al menos 12 personas que todavía se encontraban en las calles.

A las 12:00 a.m. Giménez publicó un video en las redes sociales avisando que el toque de queda en Miami-Dade de 10 p.m. a 6 a.m. aplicará todas las noches hasta nuevo aviso.

“Apoyo de todo corazón las protestas pacíficas, 100%, dijo. “Pero una vez que entran en la ilegalidad, hay cero tolerancia.”

La protesta comenzó en la tarde del sábado

A las 3 p.m. la multitud se congregó en el monumento de la Antorcha de la Amistad en el Bayfront Park de Miami. Algunos de los manifestantes gritaban: “¡Envíen a esos policías asesinos a la cárcel!” Un hombre, sin camiseta dado al calor húmedo que se acercaba a los 90 grados, gritaba: “¡Digan su nombre!”
“¡George Floyd!” la multitud le contestaba.

Algunos policías de Miami que llevaban máscaras quirúrgicas debido a la pandemia del coronavirus se acercaron e informaron a los manifestantes que solo estaban allí para observar. La protesta era vociferante pero pacífica. Muchas personas tenían mascarillas puestas, aunque pocos se molestaron en distanciarse entre sí debido a la amenaza del nuevo coronavirus.