Mesut Özil ha desvelado en su biografía, los motivos por los que en 2010 prefirió marcharse al Real Madrid y no al Barcelona.

«No quise ir al Barcelona por el comportamiento de Guardiola. Por el contrario, al mismo tiempo Mourinho peleó mucho por mí».

LEA TAMBIÉN: ¿Cuáles son las opciones de Barcelona para reemplazar a Luis Enrique?

«Fue muy convincente, cariñoso y le puso empeño. Era completamente lo contrario al entrenador del Barcelona. Por eso me decidí por José Mourinho y el Real Madrid», asegura.

No obstante, el centrocampista también desvela algunos desencuentros con Mourinho durante su etapa en el Real Madrid por las críticas que le hacía el portugués.

“¿Sabes qué? Eres un crío. Vete a la ducha, no te necesitamos. Crees que basta con dos pases bonitos. Eres muy delicado cuando vas a los duelos. Crees que eres tan bueno que dar el 50 por ciento es suficiente”.

«Quiero que juegues tan bien como puedes. Quiero que vayas a los duelos como un hombre. ¿Sabes cómo se te ve en los balones divididos? ¿No? ¡Te lo enseñare!», le comentó antes de imitar de forma satírica el estilo en el que el alemán disputaba los balones con los rivales.

Más tarde asimismo «hice las pases con Mourinho, me di cuenta de que sólo quería que diera lo mejor de mi«.

¿Por qué Özil no llegó al Barcelona?

En la autobiografía, Özil revela también que «tras el Mundial 2010 me quisieron Real Madrid, Barcelona, Arsenal, Bayern Múnich y Manchester United».

El propio Mesut declinó fichar por el FC Bayer pese a que su representante habló con el club. «Mi equipo favorito era el Barca: ningún otro conjunto jugaba un fútbol tan bonito como ellos».

El interés era mutuo, y Mesut voló a la capital catalana para negociar su traspaso. Sin embargo, la ausencia del entonces técnico Pep Guardiola en las conversaciones «me hizo sospechar» que algo no iba bien.

A preguntas del internacional alemán, su agente siempre le decía «esta de vacaciones».

Tampoco en los días siguientes dio señales de vida Pep: «Pensaba que ficharía por el Barcelona. Pero el no me hizo saber ni señalizó que me quería. Así que mi entusiasmo fue disminuyendo», y ese comportamiento del técnico de Santpedor propició que Mesut acabara en el Madrid.