Facebook de Igor Padilla
Igor Padilla, comunicador muerto en el país

SAN PEDRO SULA. Fiel a su estilo, el comunicador hondureño Igor Padilla, colgaba cortantes mensajes en sus redes sociales. Sin embargo, ayer martes por la tarde, delincuentes le apagaron la vida en la zona norte del país.

En las últimas horas se ha hecho viral en las redes sociales un polémico mensaje que Padilla posteó en su perfil de Facebook en el año 2015.

“Los homenajes se hacen en vida Típico de este país, te matan y sos el mejor jugador, el mejor técnico, el mejor periodista. 

También el mejor actor, el mejor cantante, el mejor productor y el mejor el mejor. 

Pero cuando estas vivo nadie te reconoce nada, solo lo insultan lo tratan de todo a uno pero el día que mueres !Eres el mejor ser humano! !SOCIEDAD HIPOCRITA!”, posteó el periodista de nota roja.

El camarógrafo que acompañaba al comunicador, cuyo nombre no fue relevado. Relató que Padilla estaba filmando un comercial en un negocio de un barrio céntrico de la ciudad. Salió a la acera a contestar una llamada telefónica y aparecieron varios hombres que lo acribillaron

Cuestionan que en Honduras no hay respuestas contundentes a crímenes emblemáticos

El defensor de Derechos Humanos, Wilfredo Méndez, lamentó el asesinato del periodista Igor Padilla. Al tiempo que cuestionó que en el país no existan respuestas contundentes a este tipo de crímenes emblemáticos.

“El gobierno ha fracasado porque no da respuesta clara y precisa cuando suceden estos asesinatos”. Dijo Méndez, quien además aspira a ser alcalde de Tegucigalpa por una corriente interna del Partido Libertad y Refundación (Libre).

El titular del CIPRODEH citó que “recuerdo que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos llamó al Estado de Honduras para que diera cuenta sobre los asesinatos de periodistas». Y las excusas es que éstos andaban en malos pasos y en líos de faldas”.

El defensor de Derechos Humanos expresó que el Estado no puede ser irresponsable para no aplicar el Mecanismo de Protección para los periodistas.

“No podemos estar en lamento y en llanto, parece que el trabajador de la palabra siempre tiene una amenaza y teme por su vida.

Tenemos queja de periodistas que piden protección porque viven en zona delicadas entre maras y pandillas. Eso los hace más vulnerables al decir una información, concluyó.