«Me estoy consumiendo»: madre de Enoc; manda mensaje a Casa Presidencial

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Imágenes de Karina Chinchilla y su hijo Enoc.

Atlántida, Honduras. Cansada de pedir una investigación profesional, Karina Chinchilla, madre de Enoc Misael Pérez Chinchilla, secuestrado en Campo Elvir (Tela) el pasado 2 de diciembre, ha decidido tocar la Casa Presidencial en una nueva y desesperada declaración.

«Hoy hace dos meses 18 días en que mi hijo no aparece», recuerda con tristeza Karina Chinchilla en una desgarradora grabación que compartió en redes sociales, y su mensaje es directo a la pareja presidencial de Honduras y entes policiales.

«Que este video llegue al Presidente y que se toque su corazón», dice Karina entre lágrimas. «A la Primera Dama que se toque su corazón, y que sepa que aquí hay una madre desesperada».

En Honduras, son innumerables los casos de personas desaparecidas sin resolver, y tal cual sucede con Enoc, pasan los meses, a veces años, y no hay rastros.

Lo anterior fue reflejado en abril de 2019 por el subcomisionado Geovanny Serrano Torres. El funcionario dijo que existen -hasta esa fecha- 400 denuncias de niñas y niños desaparecidos, una estadística abrumadora.

En ese momento, argumentaron que los datos de Honduras, expuestos en el estudio sobre trata de personas revelan que quiénes cometen estos delitos, son inmunes a las leyes porque prima la impunidad.

Las autoridades inician búsquedas, sobre todo cuando hay presión mediática, por un tiempo y luego abandonan los procesos.

No obstante, la mamá de Enoc implora porque no se deje de buscar a su hijo, y anhela una búsqueda más exhaustiva de las autoridades.

Karina Chinchilla, madre de Enoc, suplica por más apoyo para encontrar a su hijo.

Por ende, sería oportuno que el Gobierno haga un rastreo que tuviera el mismo despliegue de fuerzas especiales como el realizado para hallar a «El Porkys» (líder de la MS-13 que se fugó). Perseguido en en el país, y por el cual han emitido alertas internacionales.

«¿Como es posible que haya pasado tanto tiempo y no tenga respuestas?»: lanza la consulta Karina. Esto, porque la unidad de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) no arroja ningún informe importante que de pistas sobre el niño de 12 años. Esto, a pesar de que a finales de enero dijeron que era posible que «estuviera vivo».

Es una pesadilla

Karina Chinchilla vive los peores momentos de su vida desde la desaparición de su hijo, Enoc Misael Chinchilla, secuestrado después de que delincuentes entraran a una vivienda, mataran a su abuelo, a su tío y a su niñera, encontrados días después semienterrados en otros lugares.

La compatriota, afirmó que esa situación tan «difícil está acabando con su vida». Ha estado «días tras días en búsqueda de mi hijo, tras montañas, en muchos lugares. Día tras día pidiendo a la DPI y no hay respuesta de mi hijo»

En el relato, Karina explica: «Es un tema doloroso para mí, pero ya estoy cansada de escuchar que no hay ninguna noticia de mi hijo, eso es increíble. Tantas veces que pedí que vinieran a buscar a esas montañas».

Además, denuncia negligencia: «Dejaron que escaparan con mi hijo en cualquier carro, porque yo pedí que revisaran los carros que entraban y salían de esta ciudad y no hicieron nada».

Con el dolor de la situación, reflejado en su rostro, la hondureña contó que «cada segundo es una eternidad por no saber nada de él. Cada noche es de angustia. Esto que le ha pasado a la familia es horrible».

Por otra parte, aseveró que ella fue muy cuidadosa con su hijo. «He sido tan precavida con mi hijo. Incluso cuando yo lo mandé a este país (en diciembre de vacaciones) yo sufría al levantarme y no verlo porque eramos inseparables».

«Quiero que sepan que hay una madre desesperada y sufre por su hijo. ¿Cómo es posible que no haya respuestas?», manifestó.

Agradeció «al diputado y a la diputada que tomaron el tema de mi hijo en el Congreso, ellos son padres». También agradeció a todas las personas que oran por él y les pidió que no lo dejen de hacer porque ella no lo hace.

Ya para finalizar, el dolor fue más evidente en la madre de Enoc, y sus palabras fueron: «Me estoy consumiendo. Yo sólo quiero abrazar a mi príncipe».