Masacre en Choloma: invitación a jugar partido de fútbol termina en tragedia

365
masacre en choloma
Bryan Rivera Paz y Cristian David Orellana.

CORTÉS. La noche de este viernes se registró una masacre en Choloma, zona norte de Honduras, que acabó con la vida de tres jóvenes y según el padre de uno de los fallecidos, fueron invitados a jugar un partido de fútbol y cuando departían, les dispararon.

A las víctimas se les identificó como Cristian David Orellana de 18 años, Norlyn Reyes de 23 años y Bryan Josué Rivera Paz de 22. Se confirmó que los tres jóvenes jugaron un partido de fútbol y mientras departían, tomando refresco, una mototaxi llegó.

Pobladores de la colonia Victoria, en el sector López Arellano, donde ocurrió la masacre, contaron que sujetos a bordo dispararon en reiteradas ocasiones hasta quitarles la vida.

Se conoce que dos personas más resultaron heridas pero se les trasladó hacia el Hospital Mario Catarino Rivas. Hasta el momento, el pronóstico sobre su estado de salud es reservado. Cuando ocurrió el tiroteo, ambos corrieron a refugiarse.

Al parecer, el único residente de la zona era Rivera Paz. Cuando sus familiares recibieron la terrible noticia llegaron a la escena del crimen. Sus gritos y llanto conmovieron a los presentes. Entre el dolor, expresaron que jamás imaginaron que algo así pasaría.

“Hermano mañana te vería en mi casa. ¿Por qué?, si no te metías con nadie”, gritaba una de sus hermanas. Mientras tanto, el personal de Medicina Forense llegó al lugar para realizar el levantamiento respectivo de los cuerpos.

Masacre en Choloma

Escena del crimen en colonia Victoria, Choloma.
Escena del crimen en colonia Victoria, Choloma.

Hoy en la morgue de San Pedro Sula, el padre de Orellana contó que su hijo era mejor amigo de Norlyn; siempre pasaban juntos. Rivera Paz los invitó a jugar un partido de fútbol y desde la comunidad de Trincheras se movilizaron.

Reveló que él no se encontraba en casa cuando su hijo salió hacia la colonia Victoria. Sin embargo, a eso de las 8:00 p.m. les notificaron sobre la tragedia. El ciudadano dijo que Orellana era un joven tranquilo que estaba estudiando.

Además manifestó que su error como padre era no conocer quién lo había invitado a jugar el partido. Con los documentos en mano esperaba poder entregarlos para recibir el cadáver de su hijo y sepultarlo en el barrio Trincheras.