Mañana será sentenciado el exjefe del cártel de «Los Cachiros»

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Tegucigalpa. El día de mañana, viernes santo, será sentenciado el líder del cartel del narcotráfico Los Cachiros, Devis Leonel Rivera Maradiaga.

Rivera Maradiaga, es acusado de introducir droga a los Estados Unidos de Norteamérica (EE.UU.); además de lavar dinero y haber admitido el asesinato de 78 personas.

En ese sentido, el hondureño espera ser sentenciado mañana por el juez de la Corte Federal de Manhattan, John Koeltl.

Los “Cachiros”  fueron uno de los grupos transportistas más grandes de Honduras que llegaron a acumular un patrimonio neto de casi mil millones de dólares.

Devis Leonel Rivera Maradiaga sirvió de testigo a la Fiscalia de Estados Unidos en su juicio contra Fabio Ulloa.

Según medios de prensa,  el cachiro Devis Leonel aceptó testiguar a cambio de que su familia se le ortorgara un estatus de asilados en EE.UU y que le disminuyeran su pena.

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El grupo se convirtió en un jugador importante en el comercio de cocaína entre organizaciones colombianas y mexicanas.

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Se cree que el grupo compraba las drogas a organizaciones colombianas, posiblemente en Nicaragua, así como en su natal Honduras. Luego pasaban la cocaína al Cartel de Sinaloa y a otros grupos mexicanos.

Los cabecillas de “Los Cachiros” se encuentran actualmente bajo la custodia de las autoridades estadounidenses.

 

Los “Cachiros” tenían grandes intereses empresariales y políticos que se extendían hasta la élite política hondureña. Tenían contactos importantes en el ejército y en la policía, particularmente en el departamento de Colón; el bastión del grupo.

El gobierno hondureño  ignoró al grupo criminal hasta hace poco. Sin embargo, recientemente el gobierno de EEUU, comenzó a mostrar un especial interés en Los “Cachiros;  atacando los activos del grupo.

En septiembre 2013 ejerció fuerte presión sobre el gobierno hondureño para que confiscara entre; US$500 millones y US$800 millones en propiedades de la familia.

Presuntamente a través de un acuerdo negociado con la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA por sus iniciales en inglés); dos de los líderes de esta organización se entregaron a las autoridades estadounidenses en enero del 2015; dejando a la organización frente a un futuro incierto.

Historia

Operando a lo largo de la frontera entre Olancho y Colón, los hermanos Rivera Maradiaga; al parecer con la bendición de su padre, empezaron a robar y a revender ganado.

Sus propiedades se expandieron con el tiempo; y en algún punto a finales de los años noventa y principios del nuevo siglo. Se unieron a la figura más importante de la zona, Jorge Aníbal Echeverría Ramos, alias «El Coque».

El Coque estaba bien posicionado, tanto económica como políticamente. Salía con Margarita, una de las hijas del entonces congresista Ramón Lobo.

Así mismo, Javier, el mayor de los Rivera Maradiaga, salía con la hermana de El Coque.

Eventualmente “El Coque” sería capturado y deportado a Honduras, donde fue encarcelado y asesinado tres días después.

Con Coque fuera del camino, “Los Cachiros” quedaron a cargo y Javier dirigiría las operaciones. Comenzaron a manejar envíos regulares, desde la región de Gracias a Dios hasta el occidente de Honduras o Guatemala. Donde entregaban la mercancía a compradores mexicanos o a sus contrapartes guatemaltecas.

El momento era propicio, Honduras estaba pasando por un periodo de agitación política; cuando el presidente Manuel Zelaya fue removido del poder por los militares y expulsado del país en 2009.

El gobierno provisional que se instauró pasó la mayor parte de su tiempo lidiando con la inestabilidad política resultante.

Las drogas comenzaron a fluir libremente y Honduras se convirtió en un importante puente entre las organizaciones narcotraficantes colombianas y mexicanas.

“Los Cachiros” aprovecharon esta situación y comenzaron a cobrar entre US$2.000 y US$2.500 por cada kilo que movían.

Así mismo, este grupo tomó el control de varias rutas aéreas; un alto miembro del Departamento del Tesoro estadounidense,  afirmó que el grupo controlaba el 90 por ciento de las pistas de aterrizaje clandestinas en Honduras.

Las ganancias eran enormes, como lo ilustran las incautaciones realizadas por el gobierno de Honduras en 2013.

Los cabecillas de “Los Cachiros” se encuentran actualmente bajo la custodia de las autoridades estadounidenses.

Durante su juicio en Nueva York, Devis Leonel Rivera Maradiaga, aceptó su participación en el asesinato de 78 personas. De los cuales se destacan el zar antidrogas, Julián Arístides Gonzáles; el exasesor de Seguridad Nacional, Alfredo Landaverde y el periodista Aníbal Barrow.