Madre de Isis Obed: «El dolor de hace 10 años no se ha podido borrar»

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Isis Obed
La madre del joven Isis Obed asegura que aun las investigaciones sobre su muerte no dan resultado alguno

TEGUCIGALPA, HONDURAS. En Honduras hoy se conmemoran 10 años del Golpe de Estado y a la vez se recuerda el asesinato del joven Isis Obed Murillo.

Murillo, señalado como el mártir de la resistencia, falleció el domingo 5 de julio de 2009 frente a la pista de aterrizaje del aeropuerto Toncontín de Tegucigalpa.

Se presume que el joven fue asesinado por el ejército nacional, mientras participaba en la movilización de ese día para recibir al expresidente Manuel Zelaya. Ese domingo había anunciado su llegada a Honduras luego del Golpe de Estado.

Hoy viernes, la dirección del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) y el
Partido de Libertad y Refundación (LIBRE) anunciaron varias actividades, entre ellas, un homenaje a Isis Obed frente al aeropuerto en mención.

El homenaje constaría de actividades culturales, artísticas y protesta pacífica. Sin embargo, la fuerte presencia de la Policía Militar lo impidió.

Al lugar llegó su madre, la señora Silvia Mincia de Murillo, quien relató que aún no recibe justicia en el caso de hijo y la herida sigue abierta.

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Aquí su testimonio 

La madre de Isis, Silvia Mincia de Murillo dijo hoy, «para mí lo doloroso en este día es estar abriendo esa herida y cada día esa se abre cuando yo miro un caído más. Se abre porque sé que, todas las madres, igual que yo, están sufriendo».

«Quiero decirle al pueblo hondureño, y a los militares, que si son tan hondureños, que sientan el dolor del pueblo. Ese dolor que a 10 años no se ha podido borrar. Un hijo de 19 años que tenía toda una vida por delante, para ser una buena persona para el país, porque tenía formación y sería una buena personas con sueños realizados y no lo dejaron y le cortaron su vida», relató la madre con voz entre cortada.

Al mismo tiempo, recordó que ese día él salio de su casa hacia la movilización después de desayunar, «ese día de su muerte, recuerdo que él en la mañana me pidió café y salió a la manifestación. Le estuve llamando porque yo estaba en mi casa y estábamos como pastores en una iglesia. Quise comunicarme con él y ya en la tarde no me contestaba e insistía para saber cómo está con sus hermanos. Llamé a su hermano y él estaba llorando. Le pregunté ¿¿qué te pasa?’ Y me contestó: ‘mami, ay, mami, Isis'».

Finalmente, señaló que nunca esperó recibir tan dura noticia, «le pregunté: ‘¿qué le pasó a Isis?’ Y me pasó a su papá y me dijo por teléfono: ‘Mirá, amor, tenemos que ser fuertes’. Hasta allí yo ya no pude soportar, y al día de hoy digo que ya no voy a llorar».