Los océanos se encuentran amenazados por micropartículas de plástico

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ESTADOS UNIDOS. Las micropartículas exfoliantes que millones de personas se untan en la cara todas las mañanas tienen un efecto directo en los ecosistemas marinos. Así lo asegura un nuevo estudio realizado por científicos de la universidad de Plymouth, Inglaterra.

Los investigadores descubrieron que es muy probable que las microesferas que se encuentran en productos tan comunes como exfoliantes faciales, cremas de dientes, jabones y geles antibacteriales formen una parte significativa de las micropartículas plásticas que contribuyen a la desestabilización de los sistemas marinos de todo el mundo.

Los océanos se encuentran amenazados por micropartículas de plástico (2)

Alrededor del 93 por ciento de las microesferas que tienen ciertos productos para la higiene son microplásticos que emulan exfoliantes naturales como la avena o la piedra pómez.

Sin embargo, los investigadores se concentraron en seis exfoliantes faciales de tres empresas distintas para calcular la cantidad de microesferas en cada una de ellas.

Descubrieron que una cantidad significativa de los pedazos de plástico que integran los productos puede atravesar los sistemas de filtración diseñados para contenerlos, y colarse en el océano.

También hallaron que las microesferas de los exfoliantes faciales son difíciles de detectar en los muestreos de agua, lo cual indica que estimaciones elaboradas hasta la fecha sobre contaminación por plástico en el océano no contemplaron la existencia de las micropartículas plásticas.

La mayoría de las microesferas analizadas resultaron ser azules o blancas, los mismos colores de distintas variedades de plancton que son ingeridas por los peces que habitan en la superficie del agua.

Los biólogos marinos todavía están investigando los impactos del plástico en la flora y la fauna marinas. Sin embargo, Richard Thompson, uno de los autores del estudio sobre las microesferas, dijo que los hallazgos no auguraban nada bueno para los animales marinos, especialmente porque dichas partículas absorben otros contaminantes.

Estudios anteriores —a los que Thompson y sus colegas se refirieron en su investigación— detectaron que 700 organismos conviven con basura generada por los humanos en su hábitat natural, y que el 90 por ciento de esa basura es plástico.

«Experimentos de laboratorio han demostrado que pequeñas cantidades de microplásticos pueden reducir la habilidad que tienen los organismos para procesar la comida que consumen», le dijo a VICE. «Esto podría tener consecuencias serias para el crecimiento y la reproducción.

También existe la preocupación de que la ingestión de plástico puede provocar que los químicos potencialmente nocivos se transmitan del agua del mar a los organismos».

Los investigadores estimaron que solamente con el uso de exfoliantes faciales los habitantes del Reino Unido podrían estar aportando anualmente entre 16 y 86 toneladas de plástico nocivo para el medio ambiente. En Estados Unidos los consumidores son responsables de arrojar 262 toneladas de microplásticos al año.

Richard señaló que cualquier intento de eliminar manualmente las micropartículas del océano es prácticamente imposible.

«Se trata de un problema creado por un diseño de producto inadecuado, en el que apenas se consideran las consecuencias en términos de contaminación ambiental», le dijo a VICE. «La solución es dejar de usar partículas plásticas en estos productos. Desde mi punto de vista, esto es algo que debe conseguirse a través de la acción voluntaria y efectiva de sus productores, o a través de la vía legislativa».

Los océanos se encuentran amenazados por micropartículas de plástico

En el último año, en Estados Unidos muchos estados han pasado leyes que regulan el uso de las microesferas y el Congreso está considerando una legislación. Staley Prom, la abogada de planta de Sufrider, una organización estadounidense sin ánimo de lucro que vela por la limpieza de las playas y del oceano, explicó que se sentía animada por el proyecto de ley del Congreso, pero que tenía ciertas reservas respecto a su redacción.

Tal y como está planteado actualmente, el proyecto de ley sólo apunta a las microesferas que se encuentran en los cosméticos. Así, excluye productos para la higiene como la crema de dientes, los geles desinfectantes para manos, la crema de afeitar o el jabón.

Para lograr cerrar tal vacío, Prom sugirió que el Congreso debería inspirarse en el método californiano. La legislación del estado sobre microesferas es la más poderosa de ese país, ya que prohibe las partículas en todas sus formas, incluyendo los «plásticos biodegradables», los cuales todavía son permitidos en muchos estados que ya han regulado las microesferas.